{"id":1666,"date":"2014-08-25T09:01:08","date_gmt":"2014-08-25T08:01:08","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=1666"},"modified":"2022-03-21T07:29:38","modified_gmt":"2022-03-21T06:29:38","slug":"segundo-acto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/segundo-acto\/","title":{"rendered":"Segundo acto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Sin darnos cuenta, hemos entrado en el segundo acto. Tras casi cuarenta a\u00f1os de monarqu\u00eda, hemos cambiado de rey en apenas quince d\u00edas, sin previo aviso. Este hecho ha pillado con el pie cambiado a muchos ciudadanos y tambi\u00e9n a gran parte de nuestra clase pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relevo se ha materializado con un aire de normalidad sorprendente. Sin duda, ha sido una operaci\u00f3n preparada con sumo cuidado, un ejemplo de organizaci\u00f3n sincronizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no ha ocurrido para igual satisfacci\u00f3n de todos pero, qu\u00e9 duda cabe, se ha desarrollado con una agilidad y eficacia que ya nos gustar\u00eda imperara en el conjunto de la gesti\u00f3n de lo p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema, claro est\u00e1, ha sido tratado de manera profusa en los medios de comunicaci\u00f3n, aunque en los mismos d\u00edas estuviesen muy ocupados con lo que acontec\u00eda en el Mundial de Brasil. As\u00ed, todos aquellos que ostentan alguna responsabilidad p\u00fablica y muchos agentes pol\u00edticos y sociales se han sentido deseosos y casi obligados de posicionarse. Apoyo incondicional algunos, cr\u00edtica republicana o escepticismo nacionalista otros, nada ha sido muy sorprendente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n es que hemos entrado, sin darnos cuenta, en el segundo acto, sin apenas descanso, sin entreactos, en unos pocos d\u00edas. Y ser\u00e1 en este contexto en el que se vaya a desarrollar nuestra vida ciudadana durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los ciudadanos, de manera general, se extiende un consenso impl\u00edcito de que probablemente ahora, as\u00ed, estemos algo mejor que en un final del primer acto que se estaba haciendo un poco largo. Los tiempos no han cambiado en balde y la fuerte crisis econ\u00f3mica que a\u00fan vivimos, entre muchos otros avatares, ha contribuido a que la sensaci\u00f3n de final de ciclo calara y se acentuara. Ante esta coyuntura, el Estado ha reaccionado con agilidad para garantizar su continuidad, sin m\u00e1s sobresaltos. Al fin y al cabo la vocaci\u00f3n primera de todo Estado, como de la humanidad misma, es la de perpetuarse. La inauguraci\u00f3n del segundo acto es en s\u00ed un paso adelante en esa direcci\u00f3n y, con \u00e9l, los sue\u00f1os republicanos heredados de quienes perdieron la cruenta Guerra Civil y que a\u00fan persisten en parte de nuestra sociedad quedan aparcados sine die.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, son muchos los ciudadanos que se sienten c\u00f3modos as\u00ed, sin tener que enfrentarse a una dif\u00edcil nueva transici\u00f3n hacia un modelo republicano en el que la primera tarea ser\u00eda la de elegir un presidente. La mayor\u00eda no est\u00e1 para sustos sino, m\u00e1s bien, para sacar adelante el d\u00eda a d\u00eda con sosiego y, a poder ser, con una seguridad que en los \u00faltimos tiempos se ha visto amenazada por una aguda crisis econ\u00f3mica que ha propagado la epidemia del paro. Muchos piensan adem\u00e1s que ya se eligen bastantes cargos entre un abanico y men\u00fa de candidatos que no siempre es todo lo variado y atractivo que cabr\u00eda desear. Dicen que no tener que elegir tiene la ventaja de ser c\u00f3modo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3modo o no, en esta ocasi\u00f3n no toca ni elegir ni votar. Est\u00e1 claro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema, por su transcendencia, ha sido tambi\u00e9n objeto de interpretaciones en clave local vasca. Nuestros representantes gubernamentales se han posicionado en un dif\u00edcil equilibrio, combinando la obligada cortes\u00eda, ciertas dosis de disciplina a la que obligan los cargos de representaci\u00f3n y responsabilidad p\u00fablica que emanan del propio Estado, y una pizca de distanciamiento, como gui\u00f1o a esos ciudadanos que no est\u00e1n por la labor de la pleites\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, pasado el trance, nos encontramos ya en plena interpretaci\u00f3n del segundo acto en el que todos somos espectadores y tambi\u00e9n, en cierta medida, parte del plantel. En \u00e9l se desarrollar\u00e1 nuestro proyecto colectivo durante unos a\u00f1os, ya sean buenos o menos buenos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera reacci\u00f3n es la de tender a pensar que, consumado el tr\u00e1nsito, todo volver\u00e1 a la senda habitual, a ser como antes, de modo que cada uno podr\u00e1 seguir esgrimiendo sus reivindicaciones y aspiraciones y que estas ser\u00e1n atendidas, o no, de la misma manera, que se seguir\u00e1 avanzando en peque\u00f1as negociaciones, en el regate corto, con los mismos argumentos. Pero una segunda lectura de los acontecimientos, con la mirada puesta en un futuro en el que se contabilizar\u00e1n unas cuantas d\u00e9cadas, m\u00e1s bien podr\u00eda indicar que, posiblemente, hayamos iniciado un nuevo tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en efecto m\u00e1s que probable, adem\u00e1s de deseable, que los tiempos sean nuevos. Lo que no est\u00e1 tan claro es c\u00f3mo ir\u00e1n cambiando sutil pero continuada e ininterrumpidamente las reglas del juego y cu\u00e1les ser\u00e1n los efectos \u00faltimos de la previsiblemente lenta pero perceptible metamorfosis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro parlamento est\u00e1 en estudio la revisi\u00f3n del Estatuto de Autonom\u00eda. Y, como no pod\u00eda ser de otra manera, esta r\u00e1pida transici\u00f3n al nuevo acto obligar\u00e1 a todos los agentes presentes en la ponencia a recalibrar su posici\u00f3n. Interesante momento en esta compleja partida de ajedrez pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posiblemente, quien ahora ostenta la Jefatura del Estado, labor para la que se ha preparado durante toda su vida, tenga su propia perspectiva sobre esta cuesti\u00f3n, m\u00e1s panor\u00e1mica, alejada de las prisas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Europa avanza con paso lento pero de manera irreversible en medio de la tempestad de la crisis que ha puesto de manifiesto las fragilidades de una uni\u00f3n en la que interact\u00faan visiones muy distintas y realidades sociales y econ\u00f3micas que, con frecuencia, distan d\u00e9cadas de desarrollo unas de otras. Es poco probable que este segundo acto no se desarrolle plenamente en el contexto de ese \u00e1mbito europeo y eso contribuir\u00e1 tal vez a que las situaciones que se dan en naciones peque\u00f1as como la nuestra, con sus viejas cuentas pendientes, pierdan prioridad y urgencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corresponder\u00e1, s\u00ed, al nuevo monarca, atender las demandas sociales aunque sea s\u00f3lo a trav\u00e9s de la escucha e invitando a los que ostentan el poder ejecutivo a dar justa respuesta. Pero es poco probable que eso ocurra si las demandas no emanan de claras mayor\u00edas, del consenso, lejos del bullicio partidista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inicio del segundo acto no significa que se pueda ni se deba hacer borr\u00f3n y cuenta nueva, pero s\u00ed que obliga a que el futuro se aborde desde una perspectiva menos anclada en el pasado y en sus usos. No est\u00e1 pues claro que los modos de negociaci\u00f3n de antes, desde la bilateralidad, se perpet\u00faen. Un Estado m\u00e1s moderno, probablemente, busque cimentarse en el consenso y el acuerdo, para hacerse m\u00e1s liviano y \u00e1gil, mejor articulado, m\u00e1s transparente y riguroso, para responder a la demanda ciudadana de vivir con m\u00e1s garant\u00edas, con menos improvisaci\u00f3n y con m\u00e1s confianza, no ya en el d\u00eda a d\u00eda sino tambi\u00e9n, y sobre todo, en el futuro que heredar\u00e1n los que ahora son ni\u00f1os y j\u00f3venes. Para ello es posible que el tipo de argumentos que adquieran validez en el debate de las grandes cuestiones pendientes tengan que ser m\u00e1s elaborados y sofisticados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto, es posible que la apelaci\u00f3n a derechos hist\u00f3ricos, a los \u00e1mbitos de decisi\u00f3n, a la territorialidad, per se, tengan en este nuevo tiempo menos recorrido. Pero es tambi\u00e9n de esperar que los proyectos mejor armados, que gocen de un amplio y rotundo apoyo popular, con potencial para construir un futuro que a\u00fan est\u00e1 por definir, sean m\u00e1s escuchados e incluso, tal vez, atendidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo acto, guste o no, ha empezado. Corresponde a cada uno de nosotros, como ciudadanos individuales y tambi\u00e9n como parte de los agentes colectivos sociales, ajustar nuestro papel, a sabiendas de que los niveles de exigencia ser\u00e1n m\u00e1s altos, como corresponde a toda organizaci\u00f3n que evoluciona y madura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si todo va bien, como en toda construcci\u00f3n inteligente, las mejores propuestas ser\u00e1n las que tengan m\u00e1s posibilidades de prosperar, pero para ello tendr\u00e1n que venir avaladas por una gesti\u00f3n previa que demuestre de manera fehaciente los avances conseguidos hasta la fecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sem\u00e1ntica ser\u00e1 tambi\u00e9n m\u00e1s exigente y se distinguir\u00e1 entre gastar e invertir, entre crear y replicar, entre innovar y repetir, entre querer y poder, entre pasado y futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo la impresi\u00f3n de que los vascos tenemos trabajo, aunque muchos sean a\u00fan v\u00edctimas del azote del desempleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2014\/07\/25\/opinion\/columnistas\/matemanias\/segundo-acto\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Art\u00edculo publicado en Deia, 25 de Julio de 2014<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin darnos cuenta, hemos entrado en el segundo acto. 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