{"id":1884,"date":"2015-01-13T16:10:15","date_gmt":"2015-01-13T15:10:15","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=1884"},"modified":"2022-03-21T07:29:37","modified_gmt":"2022-03-21T06:29:37","slug":"ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/ecuador\/","title":{"rendered":"Ecuador"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El plano definido por el ecuador divide el globo terr\u00e1queo en dos partes, iguales o casi; el hemisferio norte y el sur, como el cuchillo corta en dos la naranja destinada a ser mero zumo. De ese modo el ecuador cumple la funci\u00f3n que la propia palabra aequare (igualar), del lat\u00edn, le asigna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a pesar de su correcta ubicaci\u00f3n, el ecuador no acierta a asegurar una distribuci\u00f3n equitativa de la riqueza del planeta que se concentra mayormente en el hemisferio norte, dejando gran parte de las calamidades, como el hambre, las guerras o el \u00e9bola, para el sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La invisible l\u00ednea del ecuador, en su perfecto recorrido perimetral sobre el globo, va se\u00f1alando uno a uno los raros pa\u00edses que tienen el improbable privilegio de haberse constituido justo sobre ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre ellos, el m\u00e1s distinguido, Ecuador, que lleva el mismo distintivo nombre de la l\u00ednea terrestre virtual que envuelve a la Tierra con un inmenso lazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy Ecuador es una de las nuevas esperanzas de Am\u00e9rica Latina, con una econom\u00eda emergente basada en sus recursos naturales y un gobierno dispuesto a andar el camino del progreso, la educaci\u00f3n, el respeto a los derechos humanos y la igualdad social; que ha dado estabilidad a este pa\u00eds, de una biodiversidad y riqueza natural envidiables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os Ecuador ha invertido un flujo migratorio que hace apenas quince tra\u00eda a Espa\u00f1a a cientos de miles de sus compatriotas para faenar en todo aquello que los locales ya no quer\u00edamos hacer. As\u00ed, contribuyeron a un boom econ\u00f3mico que pronto se convirti\u00f3 en estallido y del que ellos mismos fueron las primeras v\u00edctimas, al volver a perder buena parte de los escasos bienes que hab\u00edan conseguido juntar en un pa\u00eds que, a pesar de su europeidad, era menos garantista de lo que se cre\u00eda.<br \/>\nEn la \u00e9poca, los ecuatorianos entraban a chorro por el aeropuerto de Barajas, en un viaje que emprend\u00edan pertrechados de un pasaporte de turista, y diciendo, al aterrizar en Madrid, que ven\u00edan de vacaciones a la playa. Entonces no se pon\u00edan trabas, pues nos hac\u00edan falta y, al fin y al cabo, nadie pod\u00eda negar la legitimidad del destino, pues en Madrid hay, en efecto, un conocido espacio deportivo muy cercano a Moncloa que lleva ese nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy muchos de ellos vuelven a su pa\u00eds que, parad\u00f3jicamente, nos devuelve el favor contratando en sus nuevas Universidades a algunos de nuestros j\u00f3venes doctores que no han encontrado un puesto aqu\u00ed, hallando su nuevo empleo y hogar all\u00ed, atra\u00eddos por la facilidad que supone integrarse en una cultura de lengua hispana, en un pa\u00eds en el que, todo parece indicar, es previsible un crecimiento sostenido durante varios lustros en los que aqu\u00ed reinar\u00e1 la incertidumbre. Y lo han hecho confiando en iniciativas acad\u00e9micas en las que su Gobierno ha sabido poner la primera piedra pero, a la vez, en un gesto valiente, dar el paso atr\u00e1s necesario para que sean acad\u00e9micos del m\u00e1ximo prestigio internacional quienes le den forma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ecuador tambi\u00e9n es la sede del archipi\u00e9lago de Gal\u00e1pagos donde cient\u00edficos y naturalistas como Darwin descubrieron algunos de los secretos de la evoluci\u00f3n de las especies, contemplando las corrientes marinas, las viejas tortugas gigantes y sus costumbres. All\u00ed tambi\u00e9n reside parte de la cordillera de los Andes que Humboldt recorri\u00f3 de manera exhaustiva en un hist\u00f3rico periplo bot\u00e1nico y antropol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La l\u00ednea del ecuador, en su caprichosa gira en torno al globo, pasa tambi\u00e9n por Guinea Ecuatorial, \u00fanico pa\u00eds de habla hispana en \u00c1frica, independiente desde 1968, y gran desconocido a\u00fan para nosotros.<br \/>\nY, m\u00e1s all\u00e1 del ecuador, est\u00e1 el Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poema \u201cEl sur tambi\u00e9n existe\u201d de Mario Benedetti nos explica que, en aquellas tierras en las que el efecto Coriolis hace girar el agua del lavabo en el sentido contrario al que lo hace aqu\u00ed, la memoria est\u00e1 fuertemente enraizada y es fiel al esfuerzo y sufrimiento de millones de personas que, a lo largo de generaciones, han tenido que reconquistar la libertad, igualdad y justicia que perdieron hace mucho, a cambio de promesas de progreso que han tardado demasiado en llegar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026pero aqu\u00ed abajo, cerca de las ra\u00edces, es donde la memoria ning\u00fan recuerdo omite\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, en la Amazon\u00eda ecuatorial, donde la tierra es f\u00e9rtil, las ra\u00edces son m\u00e1s profundas, y tal vez por eso los recuerdos sean m\u00e1s perennes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el hemisferio norte somos m\u00e1s olvidadizos pero recordamos que, anta\u00f1o, atravesar el ecuador navegando era toda una haza\u00f1a que se festejaba con celebraciones, bailes y mascaradas, aunque hoy se trate de un mero tr\u00e1mite que liquidamos en avi\u00f3n, sin siquiera reparar en lo singular del aconteciemiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De aquella tradici\u00f3n nos hemos quedado con la celebraci\u00f3n universitaria del momento en el que se supera la mitad de la carrera. Pero la expresi\u00f3n \u201cpasar el ecuador\u201d sirve tambi\u00e9n para muchas otras empresas de envergadura, al transitar por su momento central, como cuando, a los cuarenta y tantos, pasamos el ecuador de la vida misma y, al hacerlo, nos percatamos que este deber\u00eda establecerse mucho antes y no en el punto medio de la esperanza de vida estad\u00edstica, pues, una vez superado ese cr\u00edtico momento, el reloj se acelera, atra\u00eddo por el poderoso e invisible im\u00e1n del futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos d\u00edas los vascos transitamos por el ecuador de una legislatura dif\u00edcil, en plena tempestad de una crisis econ\u00f3mica que no acaba de ceder, con estrictos techos de gasto que respetar, en ausencia de mayor\u00edas y de sinton\u00eda con Madrid. Los esfuerzos que se realizan son evidentes pero, a pesar de ello, la gente duda entre hacer un balance positivo o mantenerse en el desencanto, sin dejarse seducir por la satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La raz\u00f3n \u00faltima de esta situaci\u00f3n puede que no est\u00e9 en nuestro entorno m\u00e1s cercano, o al menos s\u00f3lo en \u00e9l, y que tenga m\u00e1s que ver con el momento que vivimos en nuestro viejo continente, un tanto cicatero, de memoria corta, y de sangre encanecida, en expresi\u00f3n del poeta Miguel Hern\u00e1ndez. Pocos reconocen por ejemplo el ingente esfuerzo que exige cada d\u00e9cima que se consigue elevar el nivel del mercurio en el term\u00f3metro de nuestra paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reciente foto viral de j\u00f3venes africanos encaramados sobre la valla que, en una de las colonias espa\u00f1olas del Norte de \u00c1frica, a la vez que bordea un campo de golf, es frontera europea, nos hace entender que, a veces, la esperanza, la voluntad, la determinaci\u00f3n, se aferran a las personas de manera irracional, y que nos movemos, m\u00e1s all\u00e1 de estad\u00edsticas y datos objetivos, por los sue\u00f1os y la pasi\u00f3n. Aquellos j\u00f3venes, atentos al partido de golf, buscando el momento de saltar, de volar, hasta el c\u00e9sped europeo, estaban y est\u00e1n dispuestos a todo para conquistar una nueva e improbable vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda los ciudadanos de este lado de la valla, habiendo ya perdido el coraje de saltarlas, exigimos a los gobernantes la perseverancia del herrero, pero anhelamos tambi\u00e9n el ilusionismo del prestidigitador, la capacidad de apasionarnos que ya no encontramos en nuestro interior, que hemos ido perdiendo, sin darnos cuenta, en los \u00faltimos a\u00f1os, a golpe de realidad, de ortodoxia y de pragmatismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya no basta con hacer las cosas lo mejor que se pueda para ganar la aprobaci\u00f3n de nuestros pares. Hoy se nos pide tambi\u00e9n transmitir, como el mago, la ilusi\u00f3n de que hay objetivos imposibles que se pueden alcanzar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, mirando unas pocas d\u00e9cadas atr\u00e1s, constatamos que las grandes haza\u00f1as de los vascos han sido materializadas siempre porque previamente no nos hab\u00edamos percatado de que, en realidad, eran misiones imposibles. Pero, claro, entonces hab\u00eda grandes barreras que saltar, mientras que hoy, posiblemente, nos hayamos constituido en nuestra propia verja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta hace no mucho, atravesar el ecuador equival\u00eda a emprender la segunda parte del viaje cuesta abajo. Ahora cada nueva milla marina exige un esfuerzo creciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me pregunto que pensar\u00e1n de todo esto los viejos perezosos gal\u00e1pagos que, durante milenios, han habitado la fina l\u00ednea del ecuador, contemplando con ojos saltones de extraterrestres el atolondramiento de los humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2014\/12\/19\/opinion\/columnistas\/matemanias\/ecuador\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Art\u00edculo publicado en Deia, 19 de Diciembre de 2014<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El plano definido por el ecuador divide el globo terr\u00e1queo en dos partes, iguales o casi; el hemisferio norte y el sur, como el cuchillo corta en dos la naranja destinada a ser mero zumo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1885,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1884"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9151,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1884\/revisions\/9151"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}