{"id":1932,"date":"2015-02-02T12:10:24","date_gmt":"2015-02-02T11:10:24","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=1932"},"modified":"2022-03-21T07:29:36","modified_gmt":"2022-03-21T06:29:36","slug":"x-el-melenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/x-el-melenas\/","title":{"rendered":"X el melenas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cX el melenas\u201d fumaba mucho, o eso parec\u00eda. Nunca lo vimos dando una calada, pero siempre llevaba un cigarrillo encendido en la mano, de lo que cabe deducir que deb\u00eda fumar bastante, pues un cigarro dura lo que dura. \u00bfO, tal vez, encend\u00eda los pitillos al pasar enfrente de nuestro parque, para impresionarnos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros pens\u00e1bamos que \u00e9l ni nos ve\u00eda, pero posiblemente s\u00ed que lo hac\u00eda y le satisfac\u00eda observar nuestra asombrada curiosidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tabaco que fumaba era de una marca tan macarra como \u00e9l. De hecho, en la \u00e9poca, se comercializaban varias bastante horteras. Algunas de ellas han debido desaparecer del mercado, o casi, pues apenas se ven. La suya era de aquella cuyo nombre se constituye con dos consonantes consecutivas, de significado \u00faltimo que desconozco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de haber conocido a \u201cX el melenas\u201d ya hab\u00eda visto aquellas cajetillas en varias bodas pues, al ser de los peque\u00f1os de mi generaci\u00f3n, hubo unos a\u00f1os en que, entre ni\u00f1o y adolescente, me toc\u00f3 asistir a unas cuantas. Las celebraciones eran intensas, con comida en exceso, postres pantagru\u00e9licos y bailes interminables en las que los m\u00e1s j\u00f3venes acab\u00e1bamos comiendo varios solomillos, pues por aquel entonces los camareros daban varias vueltas y en la \u00e9poca el metabolismo respond\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo no fumaba y supongo que tampoco ten\u00eda derecho a hacerlo, de modo que cuando en los postres ofrec\u00edan cigarrillos o puro, cog\u00eda siempre puro que guardaba para luego regal\u00e1rselo en casa a alg\u00fan familiar que lo supiera apreciar, lo cual no era f\u00e1cil pues en nuestro entorno casi nadie fumaba y, los que lo hac\u00edan, mostraban poca destreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los varones adultos fumaban el puro en la sobremesa, aunque la mayor\u00eda de las veces con poca convicci\u00f3n. Las mujeres, por el contrario, normalmente escog\u00edan cigarrillos que casi nunca fumaban. Y casi siempre eran de aquella marca, posiblemente porque era un poco m\u00e1s barata que las competidoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos paquetes de tabaco, guardados en las mesillas de noche de nuestros progenitores, sol\u00edan despu\u00e9s menguar poco a poco, atajando las urgencias de los amigos m\u00e1s aventajados, cuando nos junt\u00e1bamos en casa a escuchar m\u00fasica; los mejores temas del rock de la \u00e9poca invitaban a un buen pitillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Macarras en el pueblo hab\u00eda unos cuantos, algunos de pel\u00edcula de Spaghetti Western, aut\u00e9nticos, pero \u201cX el melenas\u201d era, con mucho, el m\u00e1s singular. No pongo aqu\u00ed su nombre de pila completo no sea que el aludido lea el art\u00edculo (no creo que frecuente este medio) y no le guste, aunque mi intenci\u00f3n no sea molestar sino contar una historia que hoy parece de otro mundo. \u00bfO tal vez no?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros tendr\u00edamos entre 12 y 14 a\u00f1os, y \u00e9l tal vez 4 o 6 m\u00e1s. Supongo que \u201cX\u201d vive a\u00fan pero no tengo ni idea de por d\u00f3nde anda, ni qu\u00e9 aspecto pueda tener hoy. En la \u00e9poca, para nosotros era como el Clint Eastwood de las pel\u00edculas de vaqueros, pero en versi\u00f3n macarra, muy macarra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus vaqueros estaban ajados, muy ajados, como si no parase de frotarlos contra algo. Nunca supimos cual era el objeto o cuerpo que ejerc\u00eda tan fuerte resistencia al rozamiento. Las lavadoras de la \u00e9poca no, desde luego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca vi que aqu\u00e9l tipo de vaqueros, tal vez desgastados de f\u00e1brica, se vendieran en las tiendas de las calles comerciales de la villa. Los suyos ten\u00edan una campana ampl\u00edsima que s\u00f3lo permit\u00eda ver la punta aguda de sus camperas, que deb\u00edan resultar incomod\u00edsimas, con tacones de tachuelas incrustadas que anunciaban sonoramente su acercamiento desde la plaza, 250 metros m\u00e1s arriba, cuando caminaba calle abajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cX\u201d fue un macarra con fama de lig\u00f3n aunque, la verdad, nosotros no entend\u00edamos a\u00fan bien en qu\u00e9 resid\u00eda la clave de su \u00e9xito con unas j\u00f3venes que no encajaban en nuestro estereotipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sabemos si fue antes o despu\u00e9s de hacerse famoso en la comarca, pero \u201cX\u201d acab\u00f3 haci\u00e9ndose miembro activo de uno de aquellos cuerpos violentos para-legales cuyo nombre prefiero no recordar, y que ten\u00edan como objetivo meter en cintura a una juventud vasca un poco revoltosa, sin escatimar recursos. Para entonces la luz de la conciencia pol\u00edtica empezaba a brillar en nuestros cerebros y si hasta entonces \u201cX\u201d nos hab\u00eda resultado ex\u00f3tico, curioso y un tanto extra\u00f1o, tras su extrema y activa toma de posici\u00f3n en una guerra que pronto se har\u00eda muy cruenta, nos empez\u00f3 a generar un fuerte sentimiento de rechazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ramos j\u00f3venes pero no tontos y aqu\u00e9l despliegue de violencia para-legal de, dec\u00edan por entonces, cadenas de f\u00e1brica que serv\u00edan de l\u00e1tigo cuando ca\u00eda el sol, no nos gustaba y no s\u00f3lo porque nuestros vaqueros tuviesen la pata estrecha y los botones de la bragueta discretamente guardados bajo la cenefa, sino porque sab\u00edamos que aquella violencia ten\u00eda como v\u00edctimas a, los que siendo como nosotros, eran apenas unos a\u00f1os mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran tiempos que ahora se antojan remotos. Por entonces hab\u00eda \u201csereno\u201d en el barrio que era algo as\u00ed como un polic\u00eda municipal uniformado, pero con aspecto de portero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran tambi\u00e9n los a\u00f1os previos a la transici\u00f3n. El dictador a\u00fan viv\u00eda, pero su final ya se intu\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la melena lacia de \u201cX\u201d hac\u00eda sombra al cabalgar por la calle principal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se si \u201cX\u201d a\u00fan hoy seguir\u00e1 luciendo \u00e1gil y melenudo. Es m\u00e1s probable que, por el tiempo transcurrido, sufra de sobrepeso y alopecia. Seguro que tambi\u00e9n es menos alto de lo que entonces nos parec\u00eda y no estoy seguro que la vida no le haya pasado alguna facturilla habi\u00e9ndose metido, tan pronto como se meti\u00f3, en arenas movedizas. Desde luego, hoy ser\u00eda incapaz de reconocerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la genial pel\u00edcula de Alex de la Iglesia \u201c700 balas\u201d Sancho Gracia representaba a la perfecci\u00f3n el papel de un actor figurante que un d\u00eda dobl\u00f3 por unos instantes a Clint Eastwood, al que incluso di\u00f3 una vez la mano, y al hacerlo qued\u00f3, de por vida, aturdido y dubitativo sobre su identidad, confundi\u00e9ndola con la del propio Eastwood. El personaje recordaba irremediablemente a \u201cX\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que en su d\u00eda vivimos entre divertidos e inconscientes fue el preludio de una pel\u00edcula de horror que en nuestra ingenuidad, entre infantil y adolescente, no pod\u00edamos imaginar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reciente largometraje de \u201cLasa eta Zabala\u201d narra el segundo cap\u00edtulo de esta historia con un realismo que, a pesar de su crueldad, me temo se queda corto. La nueva pel\u00edcula se sit\u00faa temporalmente unos diez a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Las dos v\u00edctimas, tristemente protagonistas, pertenec\u00edan a nuestra generaci\u00f3n. Sol\u00edamos cruzar la misma muga aunque nosotros lo hac\u00edamos s\u00f3lo para ir a estudiar. Ya nos hab\u00edamos percatado de que los controles sol\u00edan ser particularmente rigurosos con los de nuestra quinta. Pero no intu\u00edamos que tanto horror fuese posible.<\/p>\n<p>Han tenido que pasar d\u00e9cadas para que hoy estemos mejor, inmersos en un proceso de paz en el que la bola de fuego parece apagarse poco a poco.<\/p>\n<p>A pesar de ello, sospecho que debe haber hoy otros lugares en el mundo donde j\u00f3venes ingenuos contemplan desde el parque, entre temerosos y curiosos, el paso firme del macarra de barrio. Espero que en su caso aquellas escenas coloridas no sean el pr\u00f3logo de guiones de pel\u00edculas de terror puramente negro, sin margen para el blanco.<\/p>\n<p>Conf\u00edo tambi\u00e9n que algunos de ellos alcancen sus sue\u00f1os. Los nuestros se quedaron a medio camino pues por entonces no sab\u00edamos que, con frecuencia, la resistencia al cambio es m\u00e1s fuerte que la voluntad de transformaci\u00f3n, la raz\u00f3n, la convicci\u00f3n, la deliberaci\u00f3n, el empe\u00f1o y el derecho.<\/p>\n<p>No se si los a\u00f1os transcurridos habr\u00e1n pulido un poco las inmensas diferencias y aristas que nos separaban de \u201cX el melenas\u201d. Pero, posiblemente, si alg\u00fan d\u00eda tuvi\u00e9ramos la improbable oportunidad de hablar de este tema de t\u00fa a t\u00fa, \u201cX\u201d reconocer\u00eda que no era tan duro como los personajes representados por Eastwood. Tal vez \u00e9l, como muchos personajes reales de la \u00e9poca, porte hoy una gran invisible cicatriz en su conciencia.<\/p>\n<p>Nosotros no hemos renunciado a nuestros sue\u00f1os pues eran atemporales y a\u00fan est\u00e1n pendientes de consumar. Los suyos nunca supimos cuales eran. Eso nos diferenciaba entonces. No s\u00e9 hoy.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo publicado en la revista Zazpika, 1 de Febrero de 2015<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cX el melenas\u201d fumaba mucho, o eso parec\u00eda. 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