{"id":2402,"date":"2015-08-31T18:19:52","date_gmt":"2015-08-31T17:19:52","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=2402"},"modified":"2022-03-21T07:29:16","modified_gmt":"2022-03-21T06:29:16","slug":"esperaroactuar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/esperaroactuar\/","title":{"rendered":"Esperar o actuar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/se\u00f1al2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-2417 lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/se\u00f1al2-300x157.jpg\" alt=\"se\u00f1al2\" width=\"300\" height=\"157\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 300\/157;\" \/><\/a><strong>Una de las tareas m\u00e1s dif\u00edciles que en la vida se nos plantea, s\u00ed o s\u00ed, es la de elegir entre esperar o actuar.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Para tranquilidad de todos conviene se\u00f1alar que se trata de una cuesti\u00f3n para la que no hay una respuesta \u00fanica, lo cual, por otra parte, no hace las cosas m\u00e1s f\u00e1ciles, sino todo lo contrario.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tener que optar entre la multiplicidad de opciones que van desde la pasividad m\u00e1s absoluta hasta la acci\u00f3n despechada y desesperada, entra\u00f1a necesariamente el \u201cembarras du choix\u201d, la angustia de tener que elegir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace poco el <strong><a href=\"https:\/\/eu.rubiks.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cubo de Rubik<\/a> <\/strong>cumpl\u00eda cuarenta a\u00f1os. M\u00e1s de uno se dir\u00e1 \u201c\u00a1Cuarenta a\u00f1os ya!\u201d. Estos se pueden tranquilizar a sabiendas de que, posiblemente, sus recuerdos se remonten m\u00e1s bien a hace apenas treinta, cuando este rompecabezas mec\u00e1nico se empez\u00f3 a comercializar y exportar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cubo m\u00e1gico es un buen ejemplo del eterno dilema. Hay quien decidi\u00f3 actuar y jugar y entre ellos quienes abandonaron frustrados, los m\u00e1s, y los que pudieron resolverlo, los menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/rubik_1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2404 lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/rubik_1.jpg\" alt=\"rubik_1\" width=\"190\" height=\"175\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 190px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 190\/175;\" \/><\/a>Hay much\u00edsimas posibles soluciones para el cubo con el simple objetivo que todo el mundo entiende: \u00a1cada cara de un solo color! Pero ninguna de ellas es f\u00e1cil de descubrir y construir con las manos. A pesar de ello, los m\u00e1s diestros lo consiguen hoy en menos de diez segundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por incre\u00edble que parezca, s\u00ed, hay quien hoy puede resolver el cubo de Rubik a la vez que Usain Bolt corre los 100 metros. Dos proezas en las que hay a\u00fan margen de liger\u00edsima mejora, pero s\u00f3lo al alcance de unos poqu\u00edsimos individuos sobre el planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante ese laberinto colorido que Rubik puso en nuestras manos, los m\u00e1s nos contentamos con esperar, con contemplar el cubo, sin actuar, por falta de motivaci\u00f3n, de necesidad, o tal vez por insuficiente confianza en nuestra capacidad para resolverlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de estos ejemplos, que podr\u00edan considerarse meros juegos o divertimentos, actuar o esperar ha sido un dilema que siempre ha perseguido a los humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ni\u00f1o que se asusta con el ladrido de un perro se le dice que no corra. Pero no todos consiguen hacerlo en esas situaciones que rayan el p\u00e1nico. \u00bfPor qu\u00e9 el instinto nos emite la clara se\u00f1al de actuar, de correr, de escapar si, dicen, es mejor no hacerlo y esperar a que el cachorro se relaje?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que los humanos estamos programados para actuar, para reaccionar, en muchas situaciones en las que ser\u00eda mejor no hacerlo. Es por eso, por ejemplo, que los coches modernos est\u00e1n dotados de mecanismos de regulaci\u00f3n como el ABS, que evita que el conductor se pase de frenada a sabiendas de que, a partir de un cierto umbral, el mecanismo pierde eficacia y desestabiliza el veh\u00edculo. Por ello, los ingenieros de la automoci\u00f3n han tenido que sustituir a los conductores humanos por un mecanismo de regulaci\u00f3n autom\u00e1tico, un mini-robot, que evite el riesgo que entra\u00f1a nuestra torpeza de humanos que nos empuja con demasiada frecuencia a sobreactuar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/rubik2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2410 size-full lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/rubik2.jpg\" alt=\"rubik2\" width=\"181\" height=\"190\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 181px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 181\/190;\" \/><\/a>Y es que, en efecto, es f\u00e1cil equivocarse en situaciones de emergencia. De ah\u00ed que profesiones como la de los bomberos o pilotos de avi\u00f3n necesiten de un duro entrenamiento y aprendizaje. Se trata de ense\u00f1ar al cerebro a no actuar instintivamente, a saber esperar a que se d\u00e9 un escenario m\u00e1s favorable, reteniendo la ansiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n que dan cuenta a diario de los ires y venires de los personajes p\u00fablicos y famosos narran con frecuencia an\u00e9cdotas que muestran lo dif\u00edcil que resulta no actuar. Lo vemos en las campa\u00f1as electorales: Algunos candidatos se pasan de frenada o de pisada de acelerador por mucho que sean asesorados por expertos soci\u00f3logos y comunicadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Discernir entre actuaci\u00f3n y espera no es solo un dilema de lo cotidiano sino que ha constituido un tema sobre el que se ha reflexionado sin cesar y para el que se han acu\u00f1ado un sinf\u00edn de frases filos\u00f3ficas, unas m\u00e1s afortunadas que otras.<\/p>\n<div id=\"attachment_2406\" style=\"width: 234px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/rabindranath_tagore1.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2406\" class=\"wp-image-2406 size-medium lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/rabindranath_tagore1-224x300.jpg\" alt=\"rabindranath_tagore1\" width=\"224\" height=\"300\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 224px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 224\/300;\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2406\" class=\"wp-caption-text\">Rabindranath Tagore <a href=\"http:\/\/www.biographyonline.net\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.biographyonline.net<\/a><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inolvidable por ejemplo aquella del sabio hind\u00fa Rabindranath Tagore (1861-1941) que ped\u00eda al Se\u00f1or sabidur\u00eda para discernir entre lo que podemos cambiar y lo que no, valent\u00eda para hacerlo cuando es posible, y serenidad para aceptar lo inmutable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la cuesti\u00f3n radica precisamente en discernir en d\u00f3nde poner la raya entre esperar y actuar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza lo hace autom\u00e1ticamente en muchos \u00e1mbitos y as\u00ed el sol dibuja en el suelo la l\u00ednea que separa la luz de la sombra, el mar la l\u00ednea de flotaci\u00f3n en el casco del nav\u00edo, la permuta entre la noche y el d\u00eda o la muda de estaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo, en lo cotidiano discernimos tambi\u00e9n, casi siempre, autom\u00e1ticamente, sin pensarlo. Un d\u00eda normal es el c\u00famulo de un sinf\u00edn de instantes en los que alternamos esperas y acciones, asistidos inadvertidamente de mecanismos externos y reglas aprendidas que limitan el margen de error. Nos guiamos por el color del sem\u00e1foro para cruzar la calle o no hacerlo, del reloj para salir de casa a determinada hora o esperar, del cuentakil\u00f3metros para acelerar o frenar\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay sin embargo \u00e1mbitos m\u00e1s transcendentales en los que el discernir es m\u00e1s dif\u00edcil. Ante la duda hay quien prefiere esperar siempre, o casi. As\u00ed algunos estudian eternamente sin nunca acabar la carrera, revisan el manuscrito una y otra vez sin nunca concluir el libro, u optan, sin nunca elegir, por la solter\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la cuesti\u00f3n adquiere relevancia tambi\u00e9n en las relaciones sociales y laborales. La famosa novela \u201cLa bella del se\u00f1or\u201d, nos habla de un funcionario que, en el trabajo, sistem\u00e1ticamente, nunca actuaba. Apilaba las carpetas de asuntos pendientes sobre su mesa seg\u00fan iban llegando. Poco a poco las m\u00e1s antiguas iban quedando abajo, ocultas, tapadas por las m\u00e1s recientes y, a medida que la pila iba creciendo, archivaba las m\u00e1s viejas en cajones. De este modo el funcionario consigui\u00f3 hacer una carrera brillante basada en la simple observaci\u00f3n de que hab\u00eda dos tipos de asuntos. Los poco relevantes que eran mayor\u00eda, y los importantes, muy escasos. Hab\u00eda descubierto tambi\u00e9n que no necesitaba tratar de discernir entre ambas categor\u00edas, ni intentar gestionar los asuntos relevantes pues de ese modo no corr\u00eda el riesgo de cometer errores. Los asuntos poco importantes, por su intranscendencia, acababan olvidados con \u00faltimo destino una papelera y los realmente relevantes siempre eran reclamados por alg\u00fan superior que, ante la urgencia, decid\u00eda gestionarlo en persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/la_bella_del_se\u00f1or.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2409 size-medium lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/la_bella_del_se\u00f1or-191x300.jpg\" alt=\"la_bella_del_se\u00f1or\" width=\"191\" height=\"300\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 191px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 191\/300;\" \/><\/a>Hoy, afortunadamente, es cada vez mayor el compromiso en la funci\u00f3n p\u00fablica, y este tipo de actitud, que caricaturalmente narra Albert Cohen en su novela, tiene cada vez menos espacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos cruzado el ecuador del 2015. Parece que estamos en tiempos de espera, confiando que los vientos de crisis cambien de rumbo. De hecho, empieza a ser as\u00ed. Hemos llegado al fondo y queda ahora la tarea de volver a emerger en superficie, con vitalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a la vez, el mundo se agita impaciente. No todos est\u00e1n dispuestos a esperar pasivamente a que todo vuelva a ser como antes y se reivindican cambios en un modo de organizaci\u00f3n econ\u00f3mico-social que, a d\u00eda de hoy, no es ni justo, ni durable, ni sostenible sobre el planeta. Tal vez sea el momento de asumir ciertos niveles de riesgo para reforzar un modelo propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay quien dice que la prudencia es de sabios pero hay tambi\u00e9n quien se impacienta y advierte de que un exceso de la misma puede conducir a la antesala de la decadencia.<br \/>\nDif\u00edcil juzgar. Se sabr\u00e1 a toro pasado, cuando ser\u00e1 objeto de an\u00e1lisis, debate y explicaciones a posteriori. Para entonces otra p\u00e1gina de la historia estar\u00e1 escrita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras, seguiremos en ese discernir constante del d\u00eda a d\u00eda que constituye un ejercicio extremadamente estimulante, unas veces l\u00fadico, otras, m\u00e1s transcendental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo original fue publicado en <strong>Deia<\/strong> el 21 de agosto de 2015 y puede leerse <a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Actuar-o-esperar.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>. La versi\u00f3n digital del mismo se puede consultar <a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2015\/08\/21\/opinion\/columnistas\/matemanias\/esperar-o-actuar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en este enlace<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las tareas m\u00e1s dif\u00edciles que en la vida se nos plantea, s\u00ed o s\u00ed, es la de elegir entre esperar o actuar y la cuesti\u00f3n radica precisamente en discernir en d\u00f3nde poner la raya entre esperar y actuar.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2418,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[14,108,156,379,405],"class_list":["post-2402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math","tag-actuar","tag-decision","tag-esperar","tag-rubik","tag-tagore"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9135,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2402\/revisions\/9135"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}