{"id":5285,"date":"2017-12-29T22:22:43","date_gmt":"2017-12-29T21:22:43","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=5285"},"modified":"2022-03-21T07:28:45","modified_gmt":"2022-03-21T06:28:45","slug":"pendulos-y-bidegorris-del-pensamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/pendulos-y-bidegorris-del-pensamiento\/","title":{"rendered":"P\u00e9ndulos y bidegorris del pensamiento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Nuestra percepci\u00f3n humana del paso del tiempo es subjetiva, imprecisa y limitada. No podemos \u201cver\u201d ni medir con precisi\u00f3n las variaciones temporales como dimensionamos a trav\u00e9s de la vista o del tacto, la longitud, anchura y altura del espacio tridimensional. Es por eso que hemos tenido que desarrollar, a lo largo de la historia, metodolog\u00edas y artilugios cada vez m\u00e1s sofisticados para medir el tiempo. La historia de la humanidad es, en efecto, tambi\u00e9n la de la superaci\u00f3n del reto de medir la escurridiza variable temporal.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_5286\" style=\"width: 446px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Christiaan_Huygens_30.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5286\" class=\"wp-image-5286 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Christiaan_Huygens_30.jpg\" alt=\"Christiaan Huygens por Caspar Netscher (1671). 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Foto: Wikipedia.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el f\u00edsico, astr\u00f3nomo y matem\u00e1tico holand\u00e9s <strong>Christiaan Huygens<\/strong> quien, en el siglo XVII, ide\u00f3 que el tiempo podr\u00eda medirse a trav\u00e9s del uso de un simple p\u00e9ndulo, el viejo mecanismo que, fijando un extremo de una cuerda en un anclaje, permite que el extremo libre, sujetando una masa, oscile, tras un impulso inicial, de manera arm\u00f3nica, uniforme, de izquierda a derecha y viceversa, sin cesar. Con esa idea Huygens construy\u00f3 el reloj de p\u00e9ndulo que fue, durante tres siglos, la manera m\u00e1s fiable de medir el tiempo.Este invento contribuy\u00f3 de manera decisiva al progreso, y permiti\u00f3 explorar el planeta viajando, entender mejor el universo, y contribuy\u00f3 a la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy los viejos relojes de p\u00e9ndulo de pared son ya antig\u00fcedades, algunas de ellas dignas de admiraci\u00f3n por la belleza de sus dise\u00f1os, la nobleza de sus materiales, su impecable factura artesanal y perfecci\u00f3n t\u00e9cnica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguimos sin poder viajar en el tiempo, vivimos irremediablemente amarrados al presente, pero hoy podemos medir f\u00e1cilmente su transcurrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay quien considera el p\u00e9ndulo un objeto aburrido, pues siempre hace lo mismo, oscilando de un lado a otro de manera mon\u00f3tona. Pero es su car\u00e1cter incansable, la capacidad de mantener la velocidad constante, su periodicidad temporal inalterada, lo que lo hace admirable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La monoton\u00eda de nuestras vidas nos hace a veces sentirnos como p\u00e9ndulos, oscilando entre la vigilia del d\u00eda y el sue\u00f1o de la noche, el trabajo y estudio de los d\u00edas laborables y el asueto del final de semana, transitando una y otra vez por las mismas estaciones del a\u00f1o, entre la tristeza y la alegr\u00eda, el \u00e9xito y el fracaso, la salud y la enfermedad,\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivimos un tiempo maravilloso, en el que son posibles muchas empresas, acciones, actitudes e iniciativas que generaciones anteriores no pod\u00edan siquiera imaginar. Europa, sin ir m\u00e1s lejos, es un buen ejemplo, habiendo hecho posible un espacio com\u00fan \u00fanico de fusi\u00f3n multicultural. Y a pesar de ello a veces nos agobia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas semanas est\u00e1n siendo particularmente asfixiantes en Espa\u00f1a. La discordia se ha vuelto a apoderar de la sociedad o, lo que es peor, se ha puesto de manifiesto que nunca hab\u00eda desaparecido. Hay quien, harto, ha dejado de leer la prensa o escuchar las noticias. Otros sin embargo han seguido lo ocurrido con el inter\u00e9s y la pasi\u00f3n de un tiempo irrepetible. Y algunos no han perdido la ocasi\u00f3n para echar le\u00f1a, mucha le\u00f1a al fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes hayan prestado atenci\u00f3n a lo que se dice y escribe habr\u00e1n escuchado y le\u00eddo discursos radicales, excluyentes, algunos desafortunadamente simplistas: grandes defensas de posiciones extremas, falsamente inamovibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de los discursos y reflexiones m\u00e1s decepcionantes han venido del \u00e1mbito de la pol\u00edtica. Tal vez no sea del todo sorprendente en un pa\u00eds en el que la disciplina de partido se impone a la opini\u00f3n individual. M\u00e1s sorprendente y parad\u00f3jico a\u00fan ha resultado leer manifiestos breves y radicales, suscritos en masa por intelectuales, que al sumar firmantes no hac\u00edan m\u00e1s que minimizar, con un enorme denominador, un numerador que, por falto de matices, de por s\u00ed no arrojaba luz.<\/p>\n<p><iframe data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/YJdExbs9UXc\" width=\"645\" height=\"415\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha echado en falta, s\u00ed, el pensamiento pendular, capaz de entender las razones de ambos extremos y de explicar la importancia de pavimentar y transitar por el invisible arco que los ha de unir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha dado y da la impresi\u00f3n, a veces, que, quienes ostentan el poder, se empe\u00f1an in\u00fatilmente en parar el p\u00e9ndulo en uno de los extremos de la trayectoria, como si su destino natural fuera permanecer en reposo en \u00e9l. Pero todos sabemos que no es as\u00ed. El p\u00e9ndulo libre gusta de oscilar y de volver a recorrer siempre el mismo camino, una y otra vez, de un lado a otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vascos deber\u00edamos exportar el sencillo, sano, oxigenante y gratificante ejercicio de pasear por el \u201cbidegorri\u201d, que consiste en caminar siempre por la misma senda, pero viendo siempre un paisaje distinto. Quien frecuente el \u201cbidegorri\u201d sabe que, con independencia de su color, en el camino siempre hay un punto intermedio de encuentro.<\/p>\n<div id=\"attachment_5294\" style=\"width: 485px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/bidegorri_2.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5294\" class=\"wp-image-5294 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/bidegorri_2.jpg\" alt=\"Un bidegorri\" width=\"475\" height=\"314\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/bidegorri_2.jpg 542w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/bidegorri_2-300x198.jpg 300w\" data-sizes=\"(max-width: 475px) 100vw, 475px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 475px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 475\/314;\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5294\" class=\"wp-caption-text\">Un bidegorri<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda Huygens si levantara la cabeza? \u00c9l, que con el p\u00e9ndulo nos ense\u00f1\u00f3 que se pod\u00eda acompa\u00f1ar el devenir del tiempo, se maravillar\u00eda al descubrir artilugios como los tel\u00e9fonos celulares, pero tendr\u00eda posiblemente dificultades para entender que en uno de los lugares m\u00e1s privilegiados de Europa la discordia pretenda parar y hacer retroceder el cron\u00f3metro, en un ambiente social propio de otros momentos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pueden, no, los discursos pol\u00edticos ni los art\u00edculos de opini\u00f3n, por eruditos que se pretendan, ni siquiera el poder del poder, retrotraernos a tiempos pasados. Y, sobre todo, no deben.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvo que pasar mucho tiempo desde la desaparici\u00f3n de Huygens para que <strong>Le\u00f3n Foucault<\/strong>, en 1851, <a href=\"https:\/\/ztfnews.wordpress.com\/2014\/09\/18\/leon-foucault-y-su-famoso-pendulo\/\">en su c\u00e9lebre y espectacular experimento p\u00fablico en el Pante\u00f3n de Paris<\/a>, suspendiendo una bala de ca\u00f1\u00f3n de 28 kilos de un cable de 67 metros, demostrara la rotaci\u00f3n de nuestro planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este tiempo oscuro ha sido tal vez aqu\u00ed, en Euskadi, donde se han alzado algunas de las voces m\u00e1s visionarias y serenas, apuntando a la necesidad de abrir nuevos espacios y dise\u00f1os socio-pol\u00edticos para que los problemas del presente puedan tener oportunidad de diluirse a lo largo del tiempo. Y no es casual que haya sido aqu\u00ed, donde a\u00fan nos lamemos las heridas de un pasado tan reciente que es a\u00fan presente.<\/p>\n<div id=\"attachment_5287\" style=\"width: 484px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Reloj_astronomico_praga.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5287\" class=\"wp-image-5287 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Reloj_astronomico_praga.jpg\" alt=\"El reloj astron\u00f3mico de Praga\" width=\"474\" height=\"465\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 474px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 474\/465;\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5287\" class=\"wp-caption-text\">El reloj astron\u00f3mico de Praga<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juncker dec\u00eda que prefiere una Europa de 27 (tras la salida del Reino Unido) que de noventa o cien. No es dif\u00edcil de entender, los maestros y profesores tambi\u00e9n preferimos clases de veinte alumnos que de cien o doscientos, pues de ese modo la atenci\u00f3n individualizada, tan enriquecedora, es m\u00e1s factible y la ense\u00f1anza m\u00e1s efectiva. Pero los profesionales de la educaci\u00f3n sabemos tambi\u00e9n que ese argumento no vale cuando setenta alumnos se quedan fuera de clase, sin poder acceder a su porci\u00f3n de derecho a la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Europa es una realidad irreversible que necesita hacerse m\u00e1s porosa para que las fricciones que se generan en las interfases de las diversas culturas y administraciones puedan ser absorbidas sin trauma. Y lo que vaya a ser Europa es en gran medida la suma de las aportaciones que se puedan hacer desde cada uno de los Estados miembro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es f\u00e1cil, no, pero la din\u00e1mica del p\u00e9ndulo, la actitud de los paseantes de los \u201cbidegorris\u201d, puede ser la acertada, transcurriendo siempre por los mismos espacios, pero dando la oportunidad a que ocurran cosas distintas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es in\u00fatil intentar parar el p\u00e9ndulo en uno de los extremos, lo es tambi\u00e9n pretender que el plano en el que oscila es el \u00fanico posible pues a su alrededor hay un mundo tridimensional que no deja de girar como una noria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el propio Foucault quien dijo que \u201cEl hombre y la vanidad mueven el mundo\u201d. Demos pues una oportunidad al ser humano, aparcando temporalmente la vanidad. Es indispensable que el di\u00e1logo de sordos en el que se ha convertido Espa\u00f1a en los \u00faltimos a\u00f1os se enriquezca con una tupida red de \u201cbidegorris\u201d del pensamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un\u00a0 buen amigo eibarr\u00e9s me dijo una vez: \u201cDenbora ez da gastatzen, gu bai\u201d (El tiempo no se gasta, nosotros s\u00ed).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo no se gasta pero pasa, nos vamos gastando y la Tierra sigue girando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es hora de que giremos tambi\u00e9n nosotros, de evolucionar hacia espacios socio-pol\u00edticos m\u00e1s complejos, donde convivan sin conflicto visiones distintas, incluso contrapuestas. Hag\u00e1moslo nosotros convirti\u00e9ndonos en ejemplar experimento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El art\u00edculo original fue publicado en el diario <strong>DEIA <\/strong>el 29 de diciembre de 2017. Puede leerse <strong><a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2017\/12\/29\/opinion\/columnistas\/matemanias\/pendulos-y-bidegorris-del-pensamiento\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en su enlace el peri\u00f3dico<\/a><\/strong> o descargarse <strong><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/P%C3%A9ndulos-y-bidegorris-del-pensamiento.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en PDF desde aqu\u00ed<\/a><\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Europa es una realidad irreversible que necesita hacerse m\u00e1s porosa para que las fricciones que se generan en las interfases de las diversas culturas y administraciones puedan ser absorbidas sin trauma. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5292,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[165,329,346],"class_list":["post-5285","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math","tag-europa","tag-pensamiendo","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5285"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5285\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9068,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5285\/revisions\/9068"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5292"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}