{"id":5613,"date":"2018-05-02T09:52:50","date_gmt":"2018-05-02T08:52:50","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=5613"},"modified":"2022-03-21T07:28:26","modified_gmt":"2022-03-21T06:28:26","slug":"fuga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/fuga\/","title":{"rendered":"Fuga"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_5617\" style=\"width: 383px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/San_Mart\u00edn_exilio.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5617\" class=\"wp-image-5617 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/San_Mart\u00edn_exilio.jpg\" alt=\"&quot;San Mart\u00edn en Boulogne-Sur-Mer&quot;, de Antonio Alice.\" width=\"373\" height=\"367\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 373px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 373\/367;\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5617\" class=\"wp-caption-text\">&#8220;San Mart\u00edn en Boulogne-Sur-Mer&#8221;, de Antonio Alice.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El optimismo y la ilusi\u00f3n se esconden estos d\u00edas al ver el goteo de pol\u00edticos catalanes, con todo un futuro por delante, tomar el camino del exilio. Una fuga que ti\u00f1e esta primavera del color opaco del invierno, que no puede ser m\u00e1s que el de final de una \u00e9poca, pues nada nuevo halag\u00fce\u00f1o puede alumbrarse de este modo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuga es a veces m\u00fasica, pero en este caso se produce en el silencio de la noche, construyendo vac\u00edos duraderos, al cerrar una puerta, con sigilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Digno de un guion dram\u00e1tico, es el relato de una historia tan real y cercana como cruel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debe ser f\u00e1cil, no, salir de madrugada, disimuladamente, a escondidas, con una maleta como \u00fanica pertenencia, y dejarlo todo atr\u00e1s en el \u00faltimo abrazo a la pareja, a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos no solo no lo lamentan, sino que aplauden y vitorean la escena pues, en el fondo, est\u00e1 muy extendida la opini\u00f3n de que quien discrepa o ans\u00eda transformaciones, est\u00e1 invitado a irse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, toda acci\u00f3n tiene en esta vida sus consecuencias, un precio, pero en esta ocasi\u00f3n el coste se antoja demasiado alto, incluso como pago por una gran osad\u00eda, por una mala estimaci\u00f3n de la furia y poder del adversario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La letra de la c\u00e9lebre canci\u00f3n Don\u2019t give up de Peter Gabriel parece estar escrita para la ocasi\u00f3n: \u201cI was taught to fight, taught to win \/ I never thought I could fail\u201d (Me ense\u00f1aron a luchar, me ense\u00f1aron a ganar, \/nunca pens\u00e9 que pudiera fallar).<\/p>\n<p><iframe data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/VjEq-r2agqc?rel=0&amp;controls=0\" width=\"645\" height=\"415\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>John Milton<\/strong>, ensayista y poeta ingl\u00e9s del siglo XVII escribi\u00f3 que \u201cen un mundo de fugitivos el que transita el justo camino, parece huir\u201d y a los que nos quedamos nos interpela la duda de si los que huyen no nos dejan a los dem\u00e1s, pasivamente silenciosos, en la evidencia de transitar por el camino errado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSon ellos los que se fugan, o somos nosotros los que hemos dejado escapar la oportunidad de que el pa\u00eds d\u00e9 un paso adelante para que no fuera necesario que lo hicieran?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno no elige donde nace, ni puede asumir la responsabilidad de haberlo hecho en un pa\u00eds y un tiempo donde historias tan tristes son a\u00fan posibles, pero s\u00ed que, al menos, resulta inevitable reflexionar sobre lo que est\u00e1 ocurriendo. \u00bfNo hay acaso margen para acuerdos de pa\u00eds que eviten esta sangr\u00eda de hombres y mujeres pac\u00edficos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cre\u00edamos vivir en una Europa sin fronteras, siendo este el mayor argumento para disuadir a quienes pretenden construir nuevos estados. Y descubrimos sin embargo que, a\u00fan hoy, las lindes son necesarias para proteger el preciado bien de la libertad. Cre\u00edamos que los l\u00edmites separaban a estados europeos sim\u00e9tricos, pero vemos que no es as\u00ed, pues nada se le reprocha en otro pa\u00eds de nuestro entorno a quien aqu\u00ed es perseguido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos a ser, erre que erre, orgullosos, un pa\u00eds productor neto de exiliados, m\u00e1s que tierra de acogida. Y esto nos harta, pero, sobre todo, nos entristece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impulsados por el v\u00e9rtigo, sentimos la tentaci\u00f3n de saltar e ir tambi\u00e9n nosotros a vivir a otros lugares, donde estas historias no se produzcan, dejando atr\u00e1s un ambiente asfixiante que empuja a nuestros iguales a la traum\u00e1tica fuga, una constante en nuestra historia reciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, mientras sigamos aqu\u00ed, intentaremos seguir reflexionando y expresando, en el tono adecuado, sin algaradas, lo que creemos y sentimos, pues solo as\u00ed nuestra voz llegar\u00e1 di\u00e1fana a destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos perdemos en los tecnicismos del \u00e1rido territorio de la justicia oficial, pero intuimos una clara intenci\u00f3n punitiva y ejemplarizante que hace que, una vez m\u00e1s, nos sintamos inc\u00f3modos en un pa\u00eds m\u00e1s propenso a la castraci\u00f3n intelectual que al est\u00edmulo de la creatividad y el di\u00e1logo.<\/p>\n<div id=\"attachment_5616\" style=\"width: 624px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/explusi\u00f3n_judios-1.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5616\" class=\"wp-image-5616 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/explusi\u00f3n_judios-1.jpg\" alt=\"Detalle del cuadro &quot;Expulsi\u00f3n de los jud\u00edos de Espa\u00f1a en 1492&quot;. Emilio Sala, 1889. \u00d3leo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Museo del Prado (Madrid).\" width=\"614\" height=\"224\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 614px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 614\/224;\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5616\" class=\"wp-caption-text\">Detalle del cuadro &#8220;Expulsi\u00f3n de los jud\u00edos de Espa\u00f1a en 1492&#8221;. Emilio Sala, 1889. \u00d3leo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Museo del Prado (Madrid).<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado no se puede alterar, pero la historia s\u00ed que se puede reescribir, y tambi\u00e9n el relato de un macro caso judicial. Cada versi\u00f3n supera a la anterior, las posibles penas aumentan a medida que la exhaustiva investigaci\u00f3n avanza, como mancha de aceite, extendiendo no solo las sospechas sino las crecientes denuncias sobre un conjunto de pol\u00edticos cada vez m\u00e1s amplio, a medida que rastrean las trazas dejadas por la organizaci\u00f3n de una revoluci\u00f3n que quiso ser amable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre me sorprendi\u00f3 esa gente que al saludar es incapaz de esbozar una sonrisa, una palabra de afecto, posiblemente porque alguien debi\u00f3 hacerles da\u00f1o en el pasado y quemar sus neuronas de la empat\u00eda. Pero los hay. Ese cabreo resulta contagioso, resuena, se amplifica y propaga, generando grandes colectivos que proyectan un odio cauterizante. Hoy parecen ser ellos los que escriben el guion de la venganza, en nombre de la justicia, y lo hacen sin sonrisas, dando a elegir fr\u00edamente en un men\u00fa con solo tres opciones: c\u00e1rcel, fuga o abandono de ideales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero como en el juego del \u201cpapel-tijera-piedra\u201d ninguna opci\u00f3n es buena, ni siquiera mejor que las otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Maldita libertad de elecci\u00f3n cuando ninguna de las opciones es satisfactoria\u2026!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nada es nuevo. No debi\u00f3 ser f\u00e1cil el trance para los jud\u00edos que en el 1492 de los Reyes Cat\u00f3licos tuvieron que elegir entre exilio, conversi\u00f3n al cristianismo u hoguera. M\u00e1s de quinientos a\u00f1os m\u00e1s tarde Zapatero estableci\u00f3 una ley para que los descendientes de los sefarditas expulsados pudieran hacerse con la nacionalidad espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presi\u00f3n de optar ante el apremio de una cita judicial es enorme. Pero abandonar los ideales es una opci\u00f3n imposible para quien ha dedicado su vida a un proyecto por convicci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda pues la c\u00e1rcel o la fuga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuga supone amputar de la vida cotidiana la red afectiva, prescindir de ese ambiente intangible propio, irrepetible, cuya p\u00e9rdida es irreparable. Frente a la opci\u00f3n de la c\u00e1rcel, tiene la ventaja de dar la oportunidad de reconstruir una vida, pues en todos los rincones del planeta hay un lugar para descansar en paz, a\u00fan rodeado de ese halo de ausencia que entristece a todos los fugitivos. La fuga, sin embargo, hoy sabemos, tiene los d\u00edas contados. El planeta es demasiado peque\u00f1o, y est\u00e1 lo bastante controlado y conectado como para que nadie pueda eludir indefinidamente a la justicia de los pa\u00edses que, en red, se apoyan mutuamente en el intercambio de los fugados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profec\u00eda anunci\u00f3 acertadamente que los jud\u00edos no permanecer\u00edan m\u00e1s de setenta a\u00f1os en el exilio de Babilonia antes de poder regresar a Jerusal\u00e9n. Hoy no hace falta profec\u00edas, y apenas bastan unas semanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tristana_bu\u00f1uel_bueno.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5618 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tristana_bu\u00f1uel_bueno.jpg\" alt=\"tristana_bu\u00f1uel_bueno\" width=\"353\" height=\"480\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 353px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 353\/480;\" \/><\/a>La c\u00e1rcel es una opci\u00f3n que considerar. Supone permanecer dentro del sistema, aun arrinconados, carentes de libertad, pero en su seno, teniendo la expectativa de volver a retomar una vida de las denominadas normales, una vez saldada la deuda. La imprevisibilidad de la condena \u00faltima genera sin embargo inseguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es pues de sorprender que algunos de los protagonistas elijan la fuga de entre las tres malas opciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el di\u00e1logo de la pel\u00edcula \u201cTristana\u201d de Luis Bu\u00f1uel, de 1970, se recoge la frase, \u201cAunque solo sean pesadillas, son buenos los sue\u00f1os. Los muertos no sue\u00f1an\u201d, que sirve para esta tesitura en la que el \u00fanico aspecto positivo del trance que viven los encarcelados, fugados y sus familiares y amigos es que la pesadilla es tambi\u00e9n s\u00edntoma de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras hay vida hay esperanza, aunque en esta ocasi\u00f3n un oscuro y duradero eclipse haya frustrado la incipiente primavera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada es gratis y habr\u00e1 un gran precio que pagar en t\u00e9rminos del prestigio de la calidad de nuestro sistema democr\u00e1tico y estado de derecho. Eso s\u00ed, la hipoteca quedar\u00e1 para que sea abonada por las siguientes generaciones en inc\u00f3modos y prolongados plazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ojala no haya que esperar otros 500 a\u00f1os para que otro presidente de Espa\u00f1a revise la historia de manera amable y generosa y restablezca el honor de quienes pusieron a prueba los l\u00edmites de nuestro sistema de manera pac\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/m.deia.eus\/2018\/04\/27\/opinion\/columnistas\/matemanias\/fuga\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El art\u00edculo original<\/a> fue publicado en el diario DEIA el 27\/04\/2018 y puede descargarse <strong><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Fuga-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en PDF desde este enlace<\/a><\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fuga es a veces m\u00fasica, pero en este caso se produce en el silencio de la noche, construyendo vac\u00edos duraderos, al cerrar una puerta, con sigilo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5625,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[5,75,178,346],"class_list":["post-5613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math","tag-ez","tag-cataluna","tag-exilio","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5613"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9055,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5613\/revisions\/9055"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}