{"id":6299,"date":"2019-03-25T13:51:35","date_gmt":"2019-03-25T12:51:35","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=6299"},"modified":"2022-03-21T07:28:23","modified_gmt":"2022-03-21T06:28:23","slug":"la-forma-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/la-forma-de-la-memoria\/","title":{"rendered":"La forma de la memoria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/anilllo_arbol_2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-6178 lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/anilllo_arbol_2.jpg\" alt=\"anilllo_arbol_2\" width=\"416\" height=\"277\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 416px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 416\/277;\"><\/a>La memoria del \u00e1rbol se organiza en anillos conc\u00e9ntricos. Nos lo ense\u00f1aron de peque\u00f1os: haciendo un corte transversal en su tronco observamos una serie de finas capas con el mismo centro y su n\u00famero nos indica su edad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo parad\u00f3jico del m\u00e9todo es que para estimar la edad del \u00e1rbol hay que matarlo. Afortunadamente hay maneras menos cruentas de hacerlo, analizando, por ejemplo, las secciones de las ramas ca\u00eddas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los expertos pueden leer en esas trazas no s\u00f3lo la edad, sino tambi\u00e9n la trayectoria vital del \u00e1rbol, identificando los a\u00f1os de sequ\u00eda y sed, los de abundante agua y, en sus cicatrices, los incendios u otras agresiones que amenazaron su existencia, grabando su corteza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez sea esa aparente simplicidad con la que el \u00e1rbol afronta el paso del tiempo, sumando un anillo tras otro cada a\u00f1o, lo que le permite vivir saludablemente cientos o incluso, a veces, miles de a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria de los humanos, la funci\u00f3n del cerebro que nos permite guardar recuerdos, es bastante m\u00e1s compleja y carece de una forma definida. No est\u00e1 organizada seg\u00fan un patr\u00f3n geom\u00e9trico, ni en anillos conc\u00e9ntricos como los \u00e1rboles, ni como los libros alineados en una estanter\u00eda. Ni siquiera hay un solo lugar en nuestro cerebro que se ocupe de guardar todos los recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra memoria puede almacenar la informaci\u00f3n de billones de p\u00e1ginas de una enciclopedia, empleando para ello cientos de miles de millones de neuronas que se comunican entre s\u00ed a trav\u00e9s de decenas de billones de interconexiones, las sinapsis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa ingente tarea convierte nuestro cerebro en un glot\u00f3n que devora hasta el veinte por ciento de la energ\u00eda que consumimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imposible imaginar c\u00f3mo se puede conservar y gestionar toda esa informaci\u00f3n y, sin embargo, lo hacemos sin que nadie nos ense\u00f1e.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cerebro_maquina_2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-6179 lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cerebro_maquina_2.jpg\" alt=\"cerebro_maquina_2\" width=\"484\" height=\"326\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 484px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 484\/326;\"><\/a>El cerebro humano, con su funci\u00f3n de memorizar, es, en s\u00ed, posiblemente, la mayor paradoja de este planeta: su milagroso funcionamiento escapa nuestra capacidad de comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se distingue entre memoria a corto y largo plazo y el cerebro recuerda, s\u00ed, pero tambi\u00e9n olvida. La amnesia amenaza siempre, a veces fruto del deterioro neurol\u00f3gico y, otras, a causa de un trauma, pues el cerebro es una perfecta m\u00e1quina dotada de un mecanismo que, en caso de riesgo total, activa el modo de emergencia, de parada, que salvaguarda sus elementos principales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cerebro es tambi\u00e9n caprichoso en el olvido y puede darse la paradoja de que perdamos la capacidad de recordar lo que acaba de ocurrir y, sin embargo, seguir memorizando eventos del pasado m\u00e1s lejano con fidelidad cinematogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, como si fuese fruto de un pacto con el poderoso dise\u00f1ador de tan incre\u00edble creaci\u00f3n, no est\u00e1 en nuestra mano elegir los recuerdos a conservar y los que vayan a ser desechados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos, eso s\u00ed, activamente, ejercitar la memoria, y tambi\u00e9n intentar arrinconar las experiencias m\u00e1s frustrantes y dolorosas a un rinc\u00f3n oscuro, del que rara vez puedan emerger. Pero nunca lo conseguimos del todo pues el cerebro, mientras dormimos crea sue\u00f1os, abriendo caprichosamente los ba\u00fales de nuestros recuerdos m\u00e1s ocultos y mezcl\u00e1ndolos de la manera m\u00e1s insospechada, haci\u00e9ndonos revivir momentos pasados a su antojo, experimentar realidades imposibles, solapando tiempos y\/o evocando a personas que ya no est\u00e1n entre nosotros o lugares que nunca existieron. S\u00f3lo el s\u00fabito despertar nos permite entonces escapar de ese juego, a veces cruel.<\/p>\n<div id=\"attachment_6180\" style=\"width: 721px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sue\u00f1o_jacob_2.jpg\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6180\" class=\"wp-image-6180 lazyload\" data-src=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sue\u00f1o_jacob_2.jpg\" alt=\"El sue\u00f1o de Jacob. Jos\u00e9 de Ribera. 1639. \u00d3leo sobre lienzo. Museo del Prado.\" width=\"711\" height=\"301\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 711px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 711\/301;\"><\/a><p id=\"caption-attachment-6180\" class=\"wp-caption-text\">Detalle del cuadro &#8220;El sue\u00f1o de Jacob&#8221; de Jos\u00e9 de Ribera. 1639. \u00d3leo sobre lienzo. Museo del Prado.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El humano no tiene l\u00edmites pudiendo, por ejemplo, volar como un p\u00e1jaro, pero s\u00f3lo en sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria humana ha sido objeto de permanente estudio y reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Friedrich_Nietzsche\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Nietzsche<\/strong><\/a> nos advirti\u00f3 de los riesgos que entra\u00f1a: \u201cLa buena memoria a veces es un obst\u00e1culo al buen pensamiento\u201d, dijo. Y la misionera yugoslava <strong>Jean Paul<\/strong> evoc\u00f3 su virtud para todos aquellos que viven, voluntariamente o no, el destierro: &#8220;La memoria es el \u00fanico para\u00edso del que no podemos ser expulsados&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cerebro es el\u00e1stico, y eso le permite nutrirse de las relaciones, de la interacci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n, pudiendo olvidar y tambi\u00e9n perfeccionar los recuerdos, integrando informaci\u00f3n a\u00f1adida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra maravillosa memoria es, como todo en nosotros, imperfecta, pues puede alterar con el tiempo los recuerdos, complet\u00e1ndolos con nuevas experiencias o, por el contrario, omitiendo detalles importantes, como la vieja fotograf\u00eda que pierde su pigmento, contrariamente al ordenador que conserva los archivos con inmaculada integridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria se comporta con frecuencia de manera contradictoria: contrariamente a lo que ocurre con los \u00e1rboles, que van sumando capas, anillos, a\u00f1o tras a\u00f1o, nuestra memoria se debilita con el paso del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mantener viva nuestra memoria individual exige de una energ\u00eda y destreza que va desapareciendo con el tiempo, como si estuvi\u00e9ramos dise\u00f1ados seg\u00fan el principio de la obsolescencia programada. No carece de sentido que, a medida que se acerca el momento de dejar este mundo, nos vayamos desprendiendo de buena parte de los recuerdos almacenados en nuestro cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de su dimensi\u00f3n individual, la memoria, a trav\u00e9s de las relaciones, adquiere tambi\u00e9n un alcance colectivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello los pueblos y las naciones procuran definir los contenidos consensuados de su memoria, que los doten de identidad, distinguiendo a sus pr\u00f3ceres y h\u00e9roes, devolviendo el honor a las v\u00edctimas injustas, a sus familias y descendientes, y forjando s\u00f3lidas bases de encuentro, campamento base para afrontar los retos del futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta din\u00e1mica, estos \u00faltimos a\u00f1os hemos asistido a intensos debates sobre nuestra memoria colectiva, pero casi siempre en el contexto del tira y afloja de la pol\u00edtica cotidiana. Y, en un pa\u00eds con tendencia al desencuentro, la memoria se ha convertido en un espacio m\u00e1s por el que competir, en el que se han proyectado las dificultades que en el d\u00eda a d\u00eda observamos para alcanzar consensos.<\/p>\n<p><iframe data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6wRYjtvIYK0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" width=\"645\" height=\"415\" frameborder=\"0\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no podr\u00eda ser de otro modo, pues incluso en la hip\u00f3tesis de que acord\u00e1ramos los eventos que merecen formar parte del cuerpo central de nuestra memoria colectiva, estos ser\u00edan merecedores de valoraciones distintas por parte de los diversos colectivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de ello, el dif\u00edcil ejercicio de compartir la memoria es merecedor de esfuerzo y de apoyo. No es un objetivo que pueda abordarse con expectativas absolutas, sino de manera incremental, intentando ganar espacios para los recuerdos comunes, pues la memoria colectiva, como la individual, se reserva el derecho a seleccionar los recursos y a mezclarlos, generando enso\u00f1aciones virtuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los pueblos y las naciones, igual que para cada uno de nosotros, lo m\u00e1s dif\u00edcil es discernir entre la tozuda realidad y la poli\u00e9drica ficci\u00f3n, dos espacios en constante comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s de alguna de las ranuras de nuestro cerebro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dijo Leonard Cohen en una de sus eternas canciones: <em>\u201cThere is a crack, a crack in everything. That&#8217;s how the light gets in\u201d <\/em>(Hay una grieta, una grieta en todo. Es as\u00ed como penetra la luz). Tal vez, por eso, las rendijas que el cerebro precisa para que le llegue la luz de la comprensi\u00f3n sean tambi\u00e9n las fisuras por las que se vac\u00eda irremediablemente de recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria no tiene forma y, de tenerla, ser\u00eda la de un puzle de infinitas perlas min\u00fasculas y transl\u00facidas. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jorge_Luis_Borges\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Borges <\/strong><\/a>acert\u00f3 al referirse a ella como \u201c\u2026 ese quim\u00e9rico museo de formas inconstantes, ese mont\u00f3n de espejos rotos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra memoria no tiene forma y vive en permanente contradicci\u00f3n, recordando aquello que querr\u00edamos olvidar, e incapaz de evitar que se diluyan los p\u00edxeles de los recuerdos m\u00e1s preciados que desear\u00edamos conservar.<\/p>\n<p>El art\u00edculo original fue publicado en el diario <strong>DEIA<\/strong> el 14 de marzo de 2019 y puede descargarse <strong><a href=\"\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/La_forma_de_la_memoria.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en PDF desde este enlace<\/a>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los pueblos y las naciones lo m\u00e1s dif\u00edcil es discernir entre la tozuda realidad y la poli\u00e9drica ficci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6301,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[290,461,365],"class_list":["post-6299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math","tag-memoria","tag-olvido","tag-recuerdo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6299"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9024,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6299\/revisions\/9024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}