{"id":6952,"date":"2019-10-17T14:02:49","date_gmt":"2019-10-17T12:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=6952"},"modified":"2022-03-21T07:28:00","modified_gmt":"2022-03-21T06:28:00","slug":"asincronia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/asincronia\/","title":{"rendered":"Asincron\u00eda"},"content":{"rendered":"\r\n<p><strong>Sincron\u00eda hace referencia al hecho de que fen\u00f3menos de naturaleza distinta ocurran y transcurran al mismo ritmo, a la vez, acompasados. Asincron\u00eda es, por tanto, lo contrario, la ausencia de esa conexi\u00f3n y armon\u00eda.<\/strong><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Los humanos somos animales de costumbres y desde peque\u00f1os nos hemos habituado a que el devenir sea r\u00edtmico: los d\u00edas y las noches, el sol y la luna, las mareas, las estaciones del a\u00f1o\u2026 Tanto es as\u00ed que hemos conseguido medirlo casi todo, con tecnolog\u00eda de alta precisi\u00f3n: un d\u00eda son 24 horas, un a\u00f1o 365 d\u00edas, una semana 7, etc. Debemos, eso s\u00ed, ajustar peri\u00f3dicamente nuestros contadores pues el universo es caprichoso y no acaba de adaptarse plenamente a nuestras simples reglas num\u00e9ricas. Y eso necesita, por ejemplo, de vez en cuando, un a\u00f1o bisiesto.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Somos humanos y, a pesar de que hemos sido educados en la cultura del orden cronol\u00f3gico inalterable, nos equivocamos a veces, como en aquel cartel que dec\u00eda: \u201cAbrimos los 395 d\u00edas del a\u00f1o\u201d. Vivimos en un universo tan bien sincronizado que, con frecuencia, ha sido uno de los principales argumentos para postular y defender que todo tuvo que ser obra de un sabio creador. Sin embargo, la sincron\u00eda del mundo en que vivimos no excluye que, de vez en cuando, se produzcan eventos raros o incluso catastr\u00f3ficos, como si la sincronizaci\u00f3n perfecta fuera imposible. Y, cuando esto ocurre, como en el caso del equilibrista, es imprescindible un riesgoso salto mortal para retomar la senda del equilibrio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>A semejanza de ese universo s\u00edncrono, hemos inventado un mundo tecnol\u00f3gico, perfectamente acompasado: los relojes, los ordenadores, las redes de comunicaci\u00f3n, de transporte, las bolsas y mercados financieros\u2026 Todo se sincroniza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Y, como en un reflejo especular de la naturaleza, a pesar de esa codiciada y casi alcanzada perfecci\u00f3n sincr\u00f3nica, tambi\u00e9n en el \u00e1mbito tecnol\u00f3gico se producen de vez en cuando singularidades catastr\u00f3ficas que nos dejan accidentes a\u00e9reos o crisis financieras.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La sincron\u00eda del entorno natural y tecnol\u00f3gico en que vivimos es sin embargo tan robusta que, habi\u00e9ndola observado y experimentado durante tanto tiempo, ninguno de esos acontecimientos inesperados que de vez en cuando rompen el ritmo de lo previsto nos hace dudar de su inminente retorno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En el \u00e1mbito de lo social, el orden y la sincron\u00eda son mucho m\u00e1s dif\u00edciles de alcanzar por el mero hecho de que se trata de acompasar millones de voluntades y din\u00e1micas individuales, a muy distintas escalas, desde la familia, hasta la m\u00e1s alta esfera internacional. La falta de armon\u00eda parece ser la regla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6954 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Brexit_2.jpg\" alt=\"\" width=\"448\" height=\"241\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Brexit_2.jpg 955w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Brexit_2-300x161.jpg 300w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Brexit_2-768x413.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 448px) 100vw, 448px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 448px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 448\/241;\" \/><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hay, por ejemplo, pa\u00edses y continentes en los que la paz y prosperidad global resultan en apariencia imposibles. Al mismo tiempo, algunos de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados nos sorprenden eligiendo gobernantes y representantes que se comportan m\u00e1s como agresivos hombres de negocios de otra \u00e9poca que como cultivados y carism\u00e1ticos l\u00edderes del siglo XXI.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En Europa nos sobran tambi\u00e9n ejemplos. Lo que deb\u00eda ser una uni\u00f3n fraterna cada vez m\u00e1s estrecha, se ve cuestionada por el Brexit. Globalmente progresamos, no cabe duda, pero ese avance no se produce en armon\u00eda y sincron\u00eda completa, de forma simult\u00e1nea y por igual y, mientras muchos pedalean hacia delante, no pocos lo hacen hacia atr\u00e1s.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tambi\u00e9n en el Estado espa\u00f1ol parece dominar el orden as\u00edncrono. Hace un tiempo que no contamos con un gobierno estable y, a pesar de ello, las cosas funcionan como si, en el fondo, la estabilidad fuera una cuesti\u00f3n m\u00e1s de percepciones que de datos objetivos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Finalmente, en lo que a la formaci\u00f3n de gobierno se refiere, se impone de nuevo el \u201cno es no\u201d, pero aplicado esta vez de manera rec\u00edproca. Tal vez por eso de entre las tres leyes de equivalencia que nos ense\u00f1aron en aquellas matem\u00e1ticas abstractas de primaria de principios de los setenta, la propiedad reflexiva fuese siempre la primera. Era algo as\u00ed como el cl\u00e1sico \u201cojo por ojo\u201d. Los vascos no pod\u00edamos ser menos y tambi\u00e9n tenemos que poner nuestro granito de arena en el mont\u00f3n de la asincron\u00eda. As\u00ed, mientras el Gobierno del Estado carece de la mayor\u00eda parlamentaria suficiente, el Parlamento de Gasteiz aborda, ya desde hace un tiempo, la reforma estatutaria, como si la lista de temas pendientes en Moncloa no fuese ya suficientemente suculenta.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Esta reforma del Estatuto viene de muy atr\u00e1s, tanto que ya no nos acordamos bien de cu\u00e1ndo surgi\u00f3, si no es, claro, porque el encaje de Hego Euskal Herria en el Estado espa\u00f1ol est\u00e1 hist\u00f3ricamente sin resolver, como se suele decir, aunque el paso del tiempo haya hecho que, inadvertidamente, se haya colado un nuevo problema, m\u00e1s grave y dif\u00edcil de atajar a\u00fan, que es el del \u201cencaje de los vascos en Euskadi\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La cuesti\u00f3n es que parece haber llegado la hora. Pero tampoco es seguro. Como ciudadanos podr\u00edamos aspirar a que la pol\u00edtica fuese un subsistema que reflejase y trascurriese a la par que la sociedad en su conjunto evoluciona, para de ese modo contribuir al bienestar general. Pero hace tiempo dej\u00f3 de ser as\u00ed. La pol\u00edtica ha adquirido ya vida propia, ha bifurcado, y no ser\u00e1 f\u00e1cil devolverla al cauce del devenir social, por mucho que se nos cree la ilusi\u00f3n de tener la opci\u00f3n de hacerlo con el derecho al voto peri\u00f3dico. \u00bfAcaso un tren puede dirigirse con el impulso del empuj\u00f3n de los viajeros que esperan en cada apeadero?<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6955 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Handia_50.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"545\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Handia_50.jpg 422w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Handia_50-211x300.jpg 211w\" data-sizes=\"(max-width: 383px) 100vw, 383px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 383px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 383\/545;\" \/>\r\n<figcaption>Handia<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Es m\u00e1s que probable que los ciudadanos no estemos del todo bien enterados de lo que se debate en el Parlamento de Gasteiz en relaci\u00f3n al nuevo estatuto. Algunos, ya un tanto desilusionados de lo que nuestra reiterativa pol\u00edtica puede deparar, dudan de si de ese proceso saldr\u00e1 algo claro y mediamente definitivo. A veces incluso parece que merma la conciencia de la necesidad de una evoluci\u00f3n del modelo actual dado que, al fin y al cabo, todo parece funcionar, aunque sea con sobresaltos y con la salida del pa\u00eds de nuestros propios hijos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tal vez los temas m\u00e1s transcendentales de la reforma estatutaria se jueguen en el ring m\u00e1s t\u00e9cnico de las competencias auton\u00f3micas, que definen los pliegues del poder y de los recursos econ\u00f3micos que ser\u00e1n asignados a cada administraci\u00f3n. Y no sabemos si la discusi\u00f3n del nuevo estatuto incorporar\u00e1 aspectos esenciales relativos a nuestro idioma o cultura, tema de todos modos que est\u00e1 en gran medida en nuestras manos desde hace ya mucho.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La dura y excelsa pel\u00edcula \u201cHandia\u201d triunf\u00f3 contando la historia de un buen vasco que muri\u00f3, v\u00edctima de su propia asincron\u00eda y desproporci\u00f3n, grande por fuera, pero consumido de tristeza, peque\u00f1o, tierno y fr\u00e1gil por dentro, como todos los dem\u00e1s, pues casi nadie era capaz de verlo y entenderlo como era, prisionero de un cuerpo exageradamente agigantado que \u00e9l no hab\u00eda elegido.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Mientras se habla, casi en exclusiva, del tama\u00f1o del traje del nuevo estatuto, es posible que nuestro futuro se est\u00e9 jugando m\u00e1s en la dimensi\u00f3n mucho m\u00e1s compleja y sutil del euskara, de su aprendizaje y uso. Ciertamente, en el futuro las fronteras ser\u00e1n cada vez menos s\u00f3lidas y solo tendr\u00e1n relevancia aquellas que el transe\u00fante pueda percibir al caminar. A\u00fan hoy hay una muy obvia que se experimenta al atravesar los Pirineos, de sur a norte, o de norte a sur, cuando las dos lenguas vecinas, emparentadas, enraizadas ambas en el lat\u00edn, se pasan el relevo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hay voces que nos advierten del riesgo de perdernos justo en ese lugar en el que el cauce del r\u00edo desemboca en la bah\u00eda. Pero los capitanes que dirigen nuestro nav\u00edo no dudan en acelerar el ritmo, mientras los pasajeros a bordo no dejan de fotografiar el paisaje, como aquellos que aprovecharon la extraordinaria bajada de la marea que anticipaba la llegada del tsunami para recoger conchas, justo antes de ser engullidos por el agua.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"is-resized\"><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6956 size-medium lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Viktor_Frankl-273x300.jpg\" alt=\"\" width=\"273\" height=\"300\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Viktor_Frankl-273x300.jpg 273w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Viktor_Frankl.jpg 545w\" data-sizes=\"(max-width: 273px) 100vw, 273px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 273px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 273\/300;\" \/>\r\n<figcaption><br \/><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Viktor_Frankl\"><strong>Viktor Frankl<\/strong><\/a><\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En un mundo esencialmente s\u00edncrono, a pesar de los eventos extremos impredecibles, la din\u00e1mica globalizadora deja poco espacio para la duda: el grande se come al chico. Como explicaba el neur\u00f3logo y fil\u00f3sofo austr\u00edaco <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Viktor_Frankl\"><strong>Viktor Frankl<\/strong><\/a>, sobreviviente de los campos de concentraci\u00f3n y fundador de la Logoterapia, \u00abel sufrimiento se comporta como un gas en una c\u00e1mara vac\u00eda, expandi\u00e9ndose y ocup\u00e1ndolo todo\u00bb. Se puede ser grande en apariencia, como \u201cHandia\u201d, y difuminarse, hasta desaparecer, al perder el espacio que el gas ocupa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El art\u00edculo original fue publicado en el semanario Zazpika el 133 de octubre de 2019 y puede descargarse <a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/pz28_iri_02_191013_7k-2011.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"en PDF desde este enlace (opens in a new tab)\"><strong>en PDF desde este enlace<\/strong><\/a>.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se puede ser grande en apariencia, como \u201cHandia\u201d, y difuminarse, hasta desaparecer.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6953,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[517,516],"class_list":["post-6952","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-math-in-motion","tag-asincronia","tag-sincronia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6952","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6952"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7932,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6952\/revisions\/7932"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6953"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}