{"id":7024,"date":"2019-11-17T19:33:19","date_gmt":"2019-11-17T18:33:19","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=7024"},"modified":"2022-03-21T07:28:00","modified_gmt":"2022-03-21T06:28:00","slug":"cuando-solo-ven-los-que-se-ahogan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/cuando-solo-ven-los-que-se-ahogan\/","title":{"rendered":"Cuando solo ven los que se ahogan"},"content":{"rendered":"\r\n<p><strong>La naturaleza de la muerte no es f\u00e1cil de definir y nuestra concepci\u00f3n de la misma ha evolucionado a lo largo del tiempo. La frontera entre la vida y la muerte siempre ha sido y seguir\u00e1 siendo muy fina.<\/strong><\/p>\r\n\r\n<p><strong><em>El triunfo de la Muerte<\/em><\/strong> es una de las obras m\u00e1s conocidas del pintor flamenco <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pieter_Brueghel_el_Viejo\">Pieter Brueghel el Viejo<\/a>. Un \u00f3leo sobre tabla de 117 cm de alto x 162 cm de ancho, pintado hacia el a\u00f1o 1562 de la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Escuela_flamenca\">Escuela flamenca<\/a> del siglo XVI.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:post-content --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de su dimensi\u00f3n cient\u00edfica y legal, sin<br \/>duda transcendentales, son muchas las inc\u00f3gnitas que la muerte encierra para el<br \/>humano, que vive siempre acompa\u00f1ado por su sombra. Nadie que haya experimentado<br \/>la muerte puede contarlo.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Lo que s\u00ed existen son testimonios de los que,<br \/>habiendo tenido vivencias que han rozado el fallecimiento, pueden narrar esos<br \/>momentos en los que percib\u00edan que el margen para la vuelta atr\u00e1s se estrechaba<br \/>infinitamente. Pero, en el fondo, nadie que haya escapado del \u00faltimo trance<br \/>puede pretender haberlo conocido genuinamente. La muerte es, <em>per se<\/em>, un<br \/>estadio sin retorno.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>A medida que avanzamos en edad aumenta la<br \/>probabilidad de experimentar esos momentos m\u00e1s o menos cercanos al final. Ni<br \/>siquiera hace falta ser v\u00edctima de un brutal accidente o de una enfermedad casi<br \/>fatal para conocer la zozobra de la depresi\u00f3n, del desamor, de la guerra, de la<br \/>prisi\u00f3n o de la persecuci\u00f3n, que pueden tambi\u00e9n saber a muerte.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Si recogi\u00e9ramos los testimonios de los que un d\u00eda creyeron morir, ser\u00edan abundantes, muchos m\u00e1s de los que imaginamos: el ba\u00f1ista que es rescatado de las olas, el infartado que recupera la consciencia gracias a la descarga del desfibrilador&#8230; El cine se hace eco con frecuencia de esos episodios, como en la memorable <em><strong>Pulp Fiction<\/strong> <\/em>de <strong>Tarantino<\/strong>, cuando <strong>John Travolta<\/strong> rescata a <strong>Uma Thurman<\/strong> de la muerte por una sobredosis de coca\u00edna excesivamente pura con una inyecci\u00f3n bestial de adrenalina, directa en el coraz\u00f3n.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:image {\"id\":7026} --><\/p>\r\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"740\" height=\"496\" class=\"wp-image-7026 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/travoltathurmanpfiction.jpg\" alt=\"\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/travoltathurmanpfiction.jpg 740w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/travoltathurmanpfiction-300x201.jpg 300w\" data-sizes=\"(max-width: 740px) 100vw, 740px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 740px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 740\/496;\" \/><\/figure>\r\n<p><!-- \/wp:image --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Cuando el improbable tema de conversaci\u00f3n es el<br \/>de la muerte, es recurrente la pregunta sobre el modo que uno elegir\u00eda para<br \/>morir si se le concediera el improbable privilegio de poder hacerlo. Las<br \/>posibles respuestas son variadas: unos, en cama y en paz, rodeados de sus seres<br \/>m\u00e1s queridos, en consciencia indolora; otros, por el contrario, con las botas<br \/>puestas, trabajando, peleando por su causa preferida, antes de perderla<br \/>definitivamente, pero en la esperanza de que alguien tome el testigo, el<br \/>relevo.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>El tema adquiere cada vez m\u00e1s relevancia ante la<br \/>creciente demanda social del derecho a una muerte digna, asistida si fuese<br \/>necesario, como colof\u00f3n inseparable de esa experiencia, \u00fanica e irrepetible,<br \/>que denominamos vida. Pero la legalidad de cada pa\u00eds avanza muy lentamente,<br \/>pues toda sociedad es cautelosa con un tema extremadamente delicado y, en gran<br \/>medida, tab\u00fa.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Lo que el futuro difunto s\u00ed puede elegir es el<br \/>destino de sus restos, como parte de su \u00faltimo testamento. Pero, incluso<br \/>aquellos que lo eligen con sumo cuidado, salvo en el caso de personajes muy<br \/>notables, nada tienen garantizado indefinidamente, pues pronto no habr\u00e1 sitio<br \/>en el planeta para tanto difunto.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Hoy, Internet es una esperanza para una<br \/>improbable memoria eterna. Pero \u00bfacaso los soportes y el software actual<br \/>seguir\u00e1n vigentes y en funcionamiento de modo que, dentro de miles de a\u00f1os,<br \/>nuestras im\u00e1genes y registros puedan ser recuperados como ocurre hoy?<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>A pesar de la diversidad de maneras de abordar la muerte y los arreglos posteriores que conlleva, lo que es casi un\u00e1nime es la voluntad de todos los humanos de posponer ese \u00faltimo suceso lo m\u00e1s posible. Y es natural que as\u00ed sea. El \u00fanico mundo que conocemos es el de la vida. \u00bfC\u00f3mo, pues, abandonarlo de buen grado? Quienes son creyentes, a la hora de abordar ese \u00faltimo e irreversible reto cuentan con la baza adicional de la fe en otra vida no terrenal. Para ellos, el temido final no es m\u00e1s que una transici\u00f3n a una nueva experiencia. Quienes no lo son pueden simplemente creer, como <strong>Stephen Hawking<\/strong>, que, \u201ccuando las expectativas se acercan a cero, uno aprecia realmente todo lo que tiene\u201d y morir en la singularidad en la que el deseo por sobrevivir se amplifica e intensifica sin l\u00edmite a medida que el tiempo se agota.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Lo que s\u00ed es seguro es que, aunque el concepto de<br \/>la muerte haya ido variando con el tiempo, la vida siempre ha sido y seguir\u00e1<br \/>siendo ef\u00edmera, pues incluso la m\u00e1s larga dura poco y es pasajera.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Otra cuesti\u00f3n recurrente es la posible<br \/>amplificaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n al acercarnos al momento final.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><strong>Leonard Cohen<\/strong> la evoca en su m\u00edtica canci\u00f3n <em><strong>Suzanne<\/strong><\/em> y esboza una respuesta cuando dice que Jes\u00fas \u201csupo con certeza que solo los que se ahogaban pod\u00edan verlo\u201d (And when he knew for certain only drowning men could see him). Era lo que ocurr\u00eda al joven amante de Suzanne, que se ahogaba irremediablemente en el magnetismo de su irresistible atracci\u00f3n, sabiendo que pod\u00eda confiar en ella, pues \u201chab\u00eda acariciado su cuerpo perfecto con su mente\u201d (For you\u2019ve touched her perfect body with your mind).<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:html --><br \/><iframe data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/RF3SJerPG7g\" width=\"645\" height=\"415\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe><br \/><!-- \/wp:html --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>La confianza es uno de los bienes m\u00e1s codiciados<br \/>en vida, aunque a veces de manera inconsciente. Y la muerte, siempre cruel, lo<br \/>puede ser doblemente cuando se ceba en los seres m\u00e1s queridos. \u201cNo es la que<br \/>nos mata a nosotros sino a los que amamos\u201d, dijo el escritor mejicano Carlos<br \/>Fuentes, refiri\u00e9ndose a la m\u00e1s dolorosa de las muertes.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Las palabras de Cohen, hoy parte de su testamento<br \/>art\u00edstico, adquieren especial relevancia en esta era repleta de humanos llenos<br \/>de convicciones tan firmes como infundadas en que la fuerza del poder desaloja<br \/>a la verdad a latigazos.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Y, \u00bfsi fuese verdad que solo ven realmente los<br \/>que se est\u00e1n ahogando? \u00bfQu\u00e9 nos dir\u00edan ellos si pudieran escapar de sorber el<br \/>\u00faltimo trago, el que, inundando los pulmones, acaba con la vida?<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>En este mundo enredado, repleto de certezas<br \/>contradictorias, incompatibles, surge la tentaci\u00f3n de escuchar solo la voz de<br \/>los que la perdieron aullando lo que ve\u00edan mientras se ahogaban. \u00bfY si ellos,<br \/>en su asfixia, fuesen los \u00fanicos capaces de hacer una aportaci\u00f3n realmente<br \/>trascendental, mientras los dem\u00e1s vivimos ciegos?<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Aquel joven al que Suzanne alimentaba con t\u00e9 y<br \/>naranjas venidas desde China era uno de los que ve\u00eda en su ahogo. Pero seguro<br \/>que hay muchos m\u00e1s alrededor. Si todos esos que se ahogan contasen un d\u00eda lo<br \/>que ven, simult\u00e1neamente, posiblemente tendr\u00edamos m\u00e1s pistas sobre lo que el<br \/>futuro nos depara. Pero eso nunca ocurrir\u00e1 y seguiremos vagando sin rumbo,<br \/>guiados por quienes solo ven el espejismo de la certeza. De ese modo, siempre<br \/>seguir\u00e1 siendo, como Cohen dijo, y solo ver\u00e1n los que se ahoguen.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>El universo se dise\u00f1\u00f3 a s\u00ed mismo, de manera perfecta,<br \/>para que los que vieron no lo pudiesen contar, de modo que cada uno haya de<br \/>seguir su propia b\u00fasqueda, sin tregua, hasta el final. Tal vez ellos nos sigan<br \/>viendo perdidos en el laberinto terrenal, incapaces de susurrarnos las pistas<br \/>que in\u00fatilmente ahora conocen, despu\u00e9s de haber sido absorbidos por el \u00faltimo<br \/>remolino.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Pero todo humano necesita escapar, aunque sea<br \/>imaginariamente, de esa cruda realidad. Por eso, tal vez, a cada uno, en<br \/>sue\u00f1os, sus antepasados, los que ya no est\u00e1n, aquellos que la muerte maldita de<br \/>Fuentes les arrebat\u00f3, les cuentan al o\u00eddo el secreto del \u00faltimo fogonazo.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:image {\"id\":7027} --><\/p>\r\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"410\" class=\"wp-image-7027 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/joxean_artze-1024x410.jpg\" alt=\"\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/joxean_artze-1024x410.jpg 1024w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/joxean_artze-300x120.jpg 300w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/joxean_artze-768x307.jpg 768w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/joxean_artze.jpg 1200w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/410;\" \/>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<figcaption>Joxan Artze. Foto: <a href=\"https:\/\/www.google.com\/url?sa=i&amp;url=http%3A%2F%2Forokietakomediateka.blogspot.com%2F2018%2F01%2Fjoxean-artze-artista-orotara.html&amp;psig=AOvVaw06AEM7lhbcfIryuz-Gv2U3&amp;ust=1574101299637000&amp;source=images&amp;cd=vfe&amp;ved=2ahUKEwi3ltu37vHlAhWVAmMBHRiYCSkQr4kDegUIARDiAQ\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">orokietakomediateka.blogspot.com<\/a><\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<p><!-- \/wp:image --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Lo que vale para el individuo es igualmente de<br \/>aplicaci\u00f3n para los pueblos, para las culturas, que tambi\u00e9n pueden perecer. Las<br \/>grandes pueden sobrevivir en la inconsciencia, abandonando su suerte al<br \/>devenir. Las peque\u00f1as, sin embargo, corren el riesgo de conocer su verdad solo<br \/>cuando las olas las devoren. Tal vez por eso nuestros antepasados nos dejaron<br \/>frases destinadas a despertar cuando la pereza se convierte en sue\u00f1o y este es<br \/>irreversible. <strong>Joxean Artze<\/strong> dej\u00f3<br \/>dicho: \u201cHizkuntza bat ez da galtzen ez dakitenek ikasten ez dutelako, dakitenek<br \/>hitz egiten ez dutelako baizik\u201d (una lengua no se pierde porque los que no la<br \/>saben no la aprenden, sino porque los que la saben no la hablan).<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Pero, posiblemente, tampoco este sea el epitafio<br \/>correcto en un mundo destinado a convertirse en un paisaje sin fronteras, en el<br \/>que miles de millones de humanos vivir\u00e1n deambulando m\u00e1s o menos dignamente,<br \/>generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, para crear al fin, tal vez, una cultura \u00fanica<br \/>com\u00fan, llena de matices, de contornos borrosos.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><em>* Matem\u00e1tico, FAU-Humboldt Erlangen, Fundaci\u00f3n<br \/>Deusto y Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/em><\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>El art\u00edculo original fue publicado en el diario <strong>DEIA<\/strong> el 15 de noviembre de 2019 y puede descargarse <a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Cuando-solo-ven-los-que-se-ahogan_publicado.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"en PDF desde este enlace (opens in a new tab)\"><strong>en PDF desde este enlace<\/strong><\/a>.<\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\r\n<p>Una lectora del diario <strong>Noticias de Gipuzkoa<\/strong>, env\u00edo una carta a la direcci\u00f3n a prop\u00f3sito de este art\u00edculo de <strong>Enrique Zuazua<\/strong> que puede leerse <a href=\"https:\/\/www.noticiasdegipuzkoa.eus\/2019\/11\/19\/opinion\/cartas-al-director\/y-si-el-final-fuera-un-principio\"><strong>en este enlace<\/strong>.<\/a><\/p>\r\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\r\n<!-- wp:paragraph -->\r\n<p>Tambi\u00e9n puede leerse el comentario en la secci\u00f3n de Cartas a la Direcci\u00f3n <a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Comentario_NG.pdf\"><strong>de esta p\u00e1gina<\/strong><\/a> del <strong>Diario de Noticia de Gipuzkoa<\/strong>.<\/p>\r\n<!-- \/wp:paragraph -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El universo se dise\u00f1\u00f3 a s\u00ed mismo, de manera perfecta, para que los que vieron no lo pudiesen contar.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7025,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[173,300],"class_list":["post-7024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math","tag-euskara","tag-muerte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7024"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7024\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7902,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7024\/revisions\/7902"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}