{"id":7327,"date":"2019-12-08T18:15:43","date_gmt":"2019-12-08T17:15:43","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=7327"},"modified":"2022-03-21T07:28:00","modified_gmt":"2022-03-21T06:28:00","slug":"relato-incompleto-de-lo-incomprensible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/relato-incompleto-de-lo-incomprensible\/","title":{"rendered":"Relato incompleto de lo incomprensible"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Nacimos y crecimos en un mundo que cre\u00edamos seguro. En la d\u00e9cada de los 60, los recuerdos de la guerra se hab\u00edan difuminado en la mayor\u00eda de las familias. Se hablaba poco de una \u00e9poca tr\u00e1gica que perturb\u00f3 de manera irreversible la vida de nuestros padres y abuelos. Ni la victoria fue tan gloriosa ni la derrota fue lo bastante \u00e9pica como para ser narradas. Un pacto impl\u00edcito de silencio desaconsejaba la transmisi\u00f3n de aquel vergonzoso trance a los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ni\u00f1os_en_la_escuela_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7328 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 400px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 400\/273;\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nacimos cuando la econom\u00eda empezaba a despegar, el hambre a retroceder y el\nfuturo comenzaba a tintarse de color, aunque no estuviera exento de\ndificultades e incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Viv\u00edamos en una dictadura que dejaba un margen de libertad m\u00ednimo aceptable\npara la mayor\u00eda. Todo ello era compatible con incubar la esperanza de una\nrebeli\u00f3n que nos devolviera derechos y libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Viv\u00edamos seguros. Pod\u00edamos corretear desde ni\u00f1os por el barrio sin temor a\nser raptados o v\u00edctimas de abusos.<\/p>\n\n\n\n<p>La escuela era con frecuencia excesivamente severa y el castigo f\u00edsico no\nestaba excluido. Pero en aquel entonces aquello se consideraba admisible y el\nviejo refranero ven\u00eda a socorrer a los maestros que se entregaban con m\u00e1s\nseveridad: \u201cLa letra con sangre entra\u201d, \u201cQuien bien te quiera te har\u00e1 llorar\u201d,\netc. El castigo f\u00edsico escolar, para la mayor\u00eda, no supuso m\u00e1s que alg\u00fan\nincidente desagradable pasajero. En algunos casos, sin embargo, de ceb\u00f3 de\nmanera sistem\u00e1tica, generando traumas profundos y duraderos. Pero tambi\u00e9n\naquello se consideraba parte de la normalidad. Hab\u00eda algunos buenos\nestudiantes, muchos correctos y unos pocos para los que la escuela fue un\ncalvario. Aquel reparto de roles y suerte se consideraba inevitable, como si una\nley estad\u00edstica de los grandes n\u00fameros obligara a unos pocos al sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada casa ten\u00eda sus dramas. Pero los trapos sucios se lavaban en el\nfregadero.<\/p>\n\n\n\n<p>La prensa era escueta y entraba poco en asuntos sociales delicados. De\nhecho, estaba censurada y la mayor\u00eda de los medios que hoy usamos de manera\nprofusa no exist\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la premisa de que se aceptasen las much\u00edsimas injusticias de aquella\nsociedad en r\u00e1pida, aunque casi invisible, transformaci\u00f3n, globalmente nos\nsent\u00edamos seguros. La rutina contribu\u00eda a ello.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" width=\"356\" height=\"487\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sereno_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7329 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sereno_2.jpg 356w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sereno_2-219x300.jpg 219w\" data-sizes=\"(max-width: 356px) 100vw, 356px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 356px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 356\/487;\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Todo parec\u00eda acontecer con mesura. La gente beb\u00eda y fumaba, pero con\nmoderaci\u00f3n aparente. Las drogas eran oficialmente inexistentes, aunque con\nfrecuencia se vend\u00edan en la Farmacia. Pero la vida era austera para la mayor\u00eda\ny casi todos los remedios eran caseros, como la manzanilla que muchas veces se\nrecolectaba en los campos aleda\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Se viajaba poco y el riesgo de accidentes de tr\u00e1fico o avi\u00f3n apenas se\ncomputaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Una sociedad en la que la sexualidad estaba profundamente reprimida parec\u00eda\ntambi\u00e9n estar exenta de violaciones. No hab\u00eda calles que no se pudiesen\ntransitar de d\u00eda o de noche. Por si acaso, al caer el sol, las vigilaba el\nsereno.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, la sociedad fue entrando en ebullici\u00f3n. Comenzaron las\nprotestas pol\u00edticas, que a veces conduc\u00edan a enfrentamientos con la Polic\u00eda.\nAlgunos se levantaron en armas y aquello fue como un leg\u00edtimo revival de una\nguerra que frustr\u00f3 demasiados planes de justicia y libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzaron las bombas y los disparos que parec\u00edan siempre dirigidos a unos\npocos. La mayor\u00eda ten\u00edamos la suerte de no estar en el ajo, no tener activistas\nen la familia, ni ser diana. Y, as\u00ed, segu\u00edamos viviendo en un mundo que parec\u00eda\nseguro.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso la transici\u00f3n fue relativamente pac\u00edfica y festiva. Lleg\u00f3 la\ndemocracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ella entraron las drogas, a chorro. Muchos fueron v\u00edctimas, pero\ntambi\u00e9n aquello se acept\u00f3 con resignaci\u00f3n, al igual que los castigos escolares,\ncomo si fuesen inevitables o merecidos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"609\" height=\"672\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/revista_conocer_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7330 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/revista_conocer_2.jpg 609w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/revista_conocer_2-272x300.jpg 272w\" data-sizes=\"(max-width: 609px) 100vw, 609px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 609px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 609\/672;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero los problemas se fueron enconando. La insatisfacci\u00f3n aumentaba de manera\ncasi incomprensible en una sociedad que caminaba hacia el futuro y el progreso\ncon paso firme y la violencia fue impregnando nuestra vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Empez\u00f3 a llamarse terrorismo y si al principio los secuestradores jugaban a\nlas cartas con los involuntariamente retenidos, poco m\u00e1s tarde los \u00faltimos\ncorr\u00edan el riesgo de morir cruelmente en nombre de una causa.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tiros y las bombas, infrecuentes inicialmente y casi siempre dirigidas\na los que se hab\u00edan distinguido por la represi\u00f3n, se fueron extendiendo de\nmanera indiscriminada. Pero incluso en aquella inhumana escalada parec\u00eda haber\nuna l\u00f3gica explicable de enfrentamiento social tolerable. Sent\u00edamos a\u00fan vivir\nen un mundo seguro, aunque el n\u00famero de amenazados iba en aumento, as\u00ed como los\nmuertos por sobredosis o en accidentes de tr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo parec\u00eda obedecer a una l\u00f3gica reversible. Y as\u00ed fue.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, las armas fueron silenciadas, las drogas acotadas, los\naccidentes de carretera reducidos a base de medidas coercitivas y la mejora del\nparque de veh\u00edculos y de las carreteras<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a la vez que los riesgos propios de una transici\u00f3n compleja y\nrepentina, para la que est\u00e1bamos solo medianamente preparados, se fueron\ncontrolando, surgieron otros nuevos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" width=\"277\" height=\"182\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/mujeres_denuncian_violaciones_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7331 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 277px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 277\/182;\" \/><figcaption>  \u201cUn violador en tu camino\u201d. Un himno que denuncia la violencia sexual contra las mujeres <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Las mujeres comenzaron a correr el riesgo de ser descaradamente violadas,\nla violencia familiar fue en aumento, el sida arras\u00f3 m\u00e1s que el aceite de colza\ny la violencia escolar de anta\u00f1o, fruto de la excesiva severidad de los\nprofesores, se transmut\u00f3 en acoso escolar entre los propios ni\u00f1os y j\u00f3venes.\nSurgi\u00f3 el ciberacoso y nuevos juegos de roles, mucho m\u00e1s peligrosos que la\ncarabina que us\u00e1bamos de ni\u00f1os en el campo o el arp\u00f3n de la pesca submarina de\nun tiempo en el que la mar estaba llena de peces.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo parec\u00eda formar parte de un guion. La droga cada vez m\u00e1s compleja\ny sofisticada incubaba nuevos males que habr\u00eda que ir atajando de nuevo con\njusticia, informaci\u00f3n y educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En una sociedad en la que casi todos \u00e9ramos del lugar y los inmigrantes\nven\u00edan de provincias no muy alejadas, empez\u00f3 a manifestarse la inmigraci\u00f3n\nmulti\u00e9tnica. Reaccionamos a ella sin mucha sofisticaci\u00f3n. Nos hab\u00edamos ense\u00f1ado\naquello de que \u201ca donde fueres haz lo que vieres\u201d y, bajo aquel principio,\nentendimos que la integraci\u00f3n era cuesti\u00f3n de tiempo y de buena voluntad, que\nse nos supon\u00eda a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Empezamos a ver que en los pa\u00edses vecinos en los que la inmigraci\u00f3n se\nprodujo d\u00e9cadas antes, parad\u00f3jicamente, la din\u00e1mica de la integraci\u00f3n parec\u00eda\ncomplicarse en segunda o tercera generaci\u00f3n, hasta el punto de generar odio y altercados.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n aquello fue computado con naturalidad e integrado en un\nsistema que aprend\u00eda: la integraci\u00f3n de for\u00e1neos no era tan f\u00e1cil como parec\u00eda,\nhab\u00eda que ser m\u00e1s cuidadosos, e incluso serlo con el lenguaje, que deb\u00eda ser\npol\u00edticamente correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, de pronto, todo cambi\u00f3 a escala global. Cuando la de Vietnam era ya cosa\nde pel\u00edcula, emerg\u00eda una nueva generaci\u00f3n de guerras modernas, con armamento\nsofisticado y misiles coloridos que pod\u00edamos contemplar en televisi\u00f3n, en\ntiempo real.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/guerra-de-civilizaciones_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7332 lazyload\" width=\"471\" height=\"403\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/guerra-de-civilizaciones_2.jpg 519w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/guerra-de-civilizaciones_2-300x257.jpg 300w\" data-sizes=\"(max-width: 471px) 100vw, 471px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 471px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 471\/403;\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Y, repentinamente, el mundo se vio envuelto en una guerra de\ncivilizaciones. Pero tambi\u00e9n aquello se pod\u00eda integrar en nuestro modo de\npensar: era culpa del viejo imperialismo, de los caciques locales de siempre y\nde unos intereses econ\u00f3micos insaciables.<\/p>\n\n\n\n<p>Han pasado veinte a\u00f1os m\u00e1s. Nuestra sociedad se ha revestido de tecnolog\u00eda\nhasta unos extremos impensables entonces. Pero la discordia parece ganar\nterreno cada d\u00eda en todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Puestos, tambi\u00e9n es posible justificar lo que ahora ocurre aqu\u00ed y all\u00ed.\nPero, tras este repaso, si algo es evidente, es que no est\u00e1 claro hacia d\u00f3nde\nvamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAlguien lo sabe?<\/p>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo original fue publicado en los diarios del <strong>Grupo Noticias<\/strong> el jueves, 5 de Diciembre de 2019 y puede <strong><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"descargarse aqu\u00ed en PDF (opens in a new tab)\" href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Relato-incompleto-de-lo-incomprensible_2.pdf\" target=\"_blank\">descargarse aqu\u00ed en PDF<\/a><\/strong>, en el diario <strong>DEIA<\/strong> <strong><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/2019\/12\/05\/opinion\/tribuna-abierta\/relato-incompleto-de-lo-incomprensible\">en este enlace<\/a><\/strong>, o en el <strong>Diario de Noticias de \u00c1lava<\/strong> <strong><a href=\"https:\/\/www.noticiasdealava.euhttps\/www.noticiasdealava.eus\/2019\/12\/05\/opinion\/relato-incompleto-de-lo-incomprensibles\/2019\/12\/05\/opinion\/relato-incompleto-de-lo-incomprensible\">clicando aqu\u00ed<\/a><\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra sociedad se ha revestido de tecnolog\u00eda hasta extremos impensables, pero la discordia parece ganar terreno cada d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7333,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[191,290,324],"class_list":["post-7327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-math-in-motion","tag-futuro","tag-memoria","tag-pasado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7327"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7343,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7327\/revisions\/7343"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}