{"id":769,"date":"2014-02-03T09:00:43","date_gmt":"2014-02-03T09:00:43","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=769"},"modified":"2022-03-21T07:29:56","modified_gmt":"2022-03-21T06:29:56","slug":"el-ultimo-metro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/el-ultimo-metro\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo metro"},"content":{"rendered":"<p>Conviene no perder el \u00faltimo metro pues, de lo contrario, un viaje de regreso c\u00f3modo, seguro, r\u00e1pido y barato puede complicarse a veces de manera inesperada, fruto del efecto mariposa, en la penumbra de la noche en la que espectros de personajes invisibles por el d\u00eda se apoderan de la calle. Ocurre en toda sociedad, en toda cultura. Los due\u00f1os de la noche no son aquellos que tenemos costumbre de tratar durante el d\u00eda. Conviene pues tomar el \u00faltimo metro.<br \/>\n\u201cLe d\u00e9rnier metro\u201d (1980), \u201cEl \u00faltimo metro\u201d es una pel\u00edcula magistral del actor, guionista y director franc\u00e9s Fran\u00e7ois Truffaut (1932-1984).<br \/>\nParis en 1942 estaba tomada por los nazis, como buena parte de Francia, y el control de las calles era f\u00e9rreo por parte de sus autoridades con el inestimable apoyo de los colaboracionistas del r\u00e9gimen de Vichy. El toque de queda obligaba a todo el mundo a estar en casa a las 11 de la noche. La piedad con quienes incumplieran la norma no era una de las cualidades de la polic\u00eda nazi.<br \/>\nAl anochecer la gente acud\u00eda al cine y al teatro, mitad por afici\u00f3n, mitad para escapar del fr\u00edo de unos hogares sin calefacci\u00f3n. Y al acabar la funci\u00f3n se precitaban al metro para asegurarse no perder el \u00faltimo, para no quebrantar el toque de queda.<br \/>\nLa pel\u00edcula transcurre en el Teatro Montmartre que vive una situaci\u00f3n particularmente delicada. Su Director Art\u00edstico, Lucas Steiner, jud\u00edo, se ha fugado, o al menos eso es lo que la gente cree. V\u00edctima de la persecuci\u00f3n nazi y de la censura que pone a los artistas jud\u00edos al pie de los caballos, Steiner debe desaparecer. Su paradero es desconocido salvo para su mujer, Marion Steiner, interpretada de manera sublime por Catherine Deneuve.<br \/>\nEl Sr. Steiner est\u00e1 refugiado en los s\u00f3tanos del teatro. Su mujer, Marion, pasa buena parte del d\u00eda en el teatro intentando asegurar su continuidad art\u00edstica y empresarial, que vienen a ser lo mismo. Casi todos los d\u00edas, cuando el teatro se vac\u00eda de empleados y p\u00fablico, baja al s\u00f3tano para compartir con su marido su pasi\u00f3n por el arte interpretativo y tambi\u00e9n su amor.<br \/>\nEl control nazi del territorio franc\u00e9s es cada vez mayor y, a pesar de numerosos intentos, la pareja decide finalmente renunciar a los planes de fuga con los que deseaban trasladar clandestinamente al Sr. Steiner a Espa\u00f1a, donde Marion lo encontrar\u00eda meses despu\u00e9s.<br \/>\nEl Sr. Steiner decide por tanto quedarse en el s\u00f3tano, pase lo que pase. All\u00ed, al fin y al cabo, se siente c\u00f3modo, doblemente en su hogar: es su casa y a la vez el lugar donde puede dar rienda suelta a su pasi\u00f3n art\u00edstica y creativa, a pesar de estar confinado bajo el suelo.<br \/>\nSobre la base del \u00faltimo gui\u00f3n del Sr. Steiner los empleados del teatro ponen en marcha el preparativo de una nueva obra, indispensable para garantizar la viabilidad de la empresa, para que el teatro no cierre. Marion asume el liderazgo, no sin el asesoramiento del Sr. Steiner que a trav\u00e9s de las tuber\u00edas del circuito de calefacci\u00f3n del edificio sigue los di\u00e1logos de los ensayos.<br \/>\nEn dicha obra Marion interpreta el papel de Hel\u00e8ne al que ha de acompa\u00f1ar un joven actor, para lo que se contrata a Bernard Granger, personaje interpretado por G\u00e9rard Depardieu con profesionalidad extrema.<br \/>\nBernard es un joven talentoso e impulsivo, lleno de pasi\u00f3n. En el fr\u00edo y solitario Paris busca sin cesar el amor. Cada vez que se encuentra con una mujer hermosa intenta leerle la mano y le dice siempre: \u201cEn su interior, Se\u00f1ora, hay dos mujeres\u201d. Pero casi siempre recibe calabazas. Una de ellas, tambi\u00e9n actriz en el mismo teatro, le responde sin pelos en la lengua: \u201cS\u00ed, pero ninguna de las dos se quiere acostar con Vd.\u201d Luego se sabe que era lesbiana, tema que en la pel\u00edcula se trata con realista naturalidad, una prueba m\u00e1s de la sensibilidad e inteligencia del director Truffaut que se adelant\u00f3 a su tiempo.<br \/>\nEl apasionado Bernard, a pesar de su atolondramiento, cierta promiscuidad de intenciones, y la extrema belleza de Marion Steiner, ni siquiera puede imaginar acercarse a ella pues se siente intimidado por su elegancia, su talento, su profesionalidad y su hermosura.<br \/>\nTrabajan juntos en una obra que va tomando cuerpo y que acaba siendo un \u00e9xito de p\u00fablico en su estreno.<br \/>\nPara entonces, sin que ninguno de los dos se haya percatado, Marion y Bernard se han enamorado. La complicidad que exig\u00eda la obra ha derrumbado las barreras que los separaban y ambos ceden ante la evidencia de su perfecta complementariedad.<br \/>\nCuando ellos se dan cuenta, el Sr. Steiner ya lo sab\u00eda. Le bastaba escuchar la emoci\u00f3n e intensidad de los di\u00e1logos de los ensayos, el timbre de sus voces, para tener la certeza de que su mujer y el joven se hab\u00edan enamorado profundamente.<br \/>\nEl Sr. Steiner acepta la situaci\u00f3n como todas las dem\u00e1s dif\u00edciles circunstancias que le mantuvieron m\u00e1s de ochocientos d\u00edas en aquel s\u00f3tano. Artista y creador como era no pod\u00eda m\u00e1s que amar la libertad y aceptar lo que de manera natural hab\u00eda surgido, pues lo que es natural, por doloroso que resulte, es m\u00e1s f\u00e1cil de asimilar, contrariamente a lo que es injusto, forzado y violento.<br \/>\nEl desembarco de Normand\u00eda pone punto final a la invasi\u00f3n nazi, y los parisinos recuperan la libertad a la vez que el teatro recobra su normalidad cuando el Sr. Steiner retoma la direcci\u00f3n y vida p\u00fablica.<br \/>\nLa pel\u00edcula es por s\u00ed sola un buen ejemplo de la importancia del Cine, de por qu\u00e9 se le denomina el s\u00e9ptimo arte y forma parte de nuestra Cultura, con C may\u00fascula, de por qu\u00e9 es insustituible.<br \/>\nAl contemplarla uno tiene la sensaci\u00f3n de presenciar una obra de teatro y, de hecho, su gui\u00f3n est\u00e1 inspirado en la pieza teatral \u201cCarola\u201d escrita por Jean Renoir (1894-1979).<br \/>\nLa pel\u00edcula nos explica que es importante, s\u00ed, tomar el \u00faltimo metro, aunque sea por imperativo legal, pero que eso no impide que uno enfoque su energ\u00eda, su ilusi\u00f3n, su talento, en otra direcci\u00f3n.<br \/>\nDe manera simple y cercana nos muestra las dos caras del comportamiento humano en momentos de crisis y la fina l\u00ednea que separa la comodidad de la traici\u00f3n y el rigor de la lealtad generosa. Muestra a las claras, como dec\u00eda Antonio Machado, lo dif\u00edcil que es \u201cno ir cuesta abajo cuando todo el mundo baja\u201d.<br \/>\nLa cinta emite un mensaje de esperanza: Se puede resistir, se debe resistir pues, con frecuencia, hay un final m\u00e1s cercano y m\u00e1s justo de lo que cab\u00eda esperar. Pero resistir exige tes\u00f3n y rigor, es doloroso y por tanto es siempre mejor hacerlo en compa\u00f1\u00eda de otros que hayan optado tambi\u00e9n por, a pesar de tomar el \u00faltimo metro, viajar en la direcci\u00f3n opuesta. Eso s\u00ed, posiblemente esos otros no sean m\u00e1s que unos pocos pues es m\u00e1s f\u00e1cil cobijarse en la vac\u00eda tibieza de una cobarde traici\u00f3n sin compromiso.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en &#8220;Zazpika&#8221; el 01 de Febrero de 2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conviene no perder el \u00faltimo metro pues, de lo contrario, un viaje de regreso c\u00f3modo, seguro, r\u00e1pido y barato puede complicarse a veces de manera inesperada, fruto del efecto mariposa, en la penumbra de la noche en la que espectros de personajes invisibles por el d\u00eda se apoderan de la calle. Ocurre en toda sociedad, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":889,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-769","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/769","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=769"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/769\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9180,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/769\/revisions\/9180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=769"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=769"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=769"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}