{"id":8113,"date":"2020-06-07T10:22:13","date_gmt":"2020-06-07T08:22:13","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=8113"},"modified":"2022-03-21T07:27:58","modified_gmt":"2022-03-21T06:27:58","slug":"la-larga-cola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/la-larga-cola\/","title":{"rendered":"La larga cola"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Par\u00eds, 1986. Charles Pasqua, hombre de negocios y pol\u00edtico Gaullista, es nombrado Ministro del Interior en el Gobierno de cohabitaci\u00f3n del conservador Jacques Chirac, durante el mandato del socialista Fran\u00e7ois Mitterrand como Presidente de la Rep\u00fablica.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/obituarios\/20150702\/54433669003\/charles-pasqua-rey-claroscuro.html\"><strong>Pasqua<\/strong>,<\/a> nacido en Grasse en 1927, en los Alpes-Mar\u00edtimos, en la capital mundial del perfume, a punto de cumplir los sesenta a\u00f1os, es un hombre sin complejos que r\u00e1pidamente comienza a aplicar pol\u00edticas que hoy ser\u00edan la envidia de la nueva derecha m\u00e1s radical.<\/p>\n<div id=\"attachment_8117\" style=\"width: 237px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-8117\" class=\"size-full wp-image-8117 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Charles_Pasqua_2.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"331\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Charles_Pasqua_2.jpg 227w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Charles_Pasqua_2-206x300.jpg 206w\" data-sizes=\"(max-width: 227px) 100vw, 227px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 227px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 227\/331;\" \/><p id=\"caption-attachment-8117\" class=\"wp-caption-text\">Charles Pasqua<\/p><\/div>\n<p>Por aquel entonces los espa\u00f1oles que estudi\u00e1bamos en Francia a\u00fan necesit\u00e1bamos renovar la tarjeta de residencia (\u201c<em>Carte de s\u00e9jour<\/em>\u201d) anualmente. Era un tr\u00e1mite f\u00e1cil que cumpliment\u00e1bamos en las oficinas de barrio del Ayuntamiento de Paris. Pero Pasqua, dispuesto a combatir la delincuencia y a apretar las tuercas a los inmigrantes, que para \u00e9l eran apenas dos caras de la misma moneda, decide centralizar esa gesti\u00f3n en un solo lugar en las afueras de Paris. Una sola fila para todo el mundo. Ahora los espa\u00f1oles somos ya europeos de verdad, pero en la \u00e9poca no lo \u00e9ramos aun del todo, de modo que hab\u00eda que pasar por el aro de las nuevas normas del aguerrido y todopoderoso Pasqua.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 el metro a una hora razonable. \u00bfTal vez poco antes de las ocho de la ma\u00f1ana? De todos modos, el centro de emisi\u00f3n de las tarjetas no abr\u00eda hasta las 9&#8230; Al llegar la cola eran tan inmensa que resultaba evidente que no tendr\u00eda \u00e9xito en mi empe\u00f1o.\u00a0 Me acerqu\u00e9 a la delantera de la fila y all\u00ed un joven m\u00fasico de Costa de Marfil, que intentaba, como yo, renovar su permiso, me explic\u00f3: Hab\u00eda que llegar mucho antes pues la mayor\u00eda de los que a esa hora hac\u00edan fila ni siquiera conseguir\u00edan entrar en el edificio antes de que cerraran a cal y canto la puerta, poco m\u00e1s tarde del mediod\u00eda. Y no daban n\u00famero para el d\u00eda siguiente, me advirti\u00f3.<\/p>\n<p>Al volver pens\u00e9 en volver a intentarlo tomando el primer metro, a eso de las 5:30. As\u00ed llegar\u00eda a las oficinas a las 6 aproximadamente y de ese modo, tras esperar 3 horas, ser\u00eda uno de los primeros en hacer la gesti\u00f3n. Era un esfuerzo que merec\u00eda la pena. Y as\u00ed proced\u00ed al d\u00eda siguiente, con sue\u00f1o, fiel al plan. Al llegar al edificio oficial, antes de las seis y media de la ma\u00f1ana, aun de noche, comprob\u00e9 que la cola, aun siendo mucho menor que la del d\u00eda anterior, segu\u00eda siendo inmensa. Ya hab\u00eda m\u00e1s gente de la que podr\u00eda conseguirlo ese d\u00eda. Obviamente muchos hab\u00edan tenido la misma idea y otras estaciones de arrancada del metro en la periferia de Paris permit\u00edan llegar antes al destino de lo que yo lo pude hacer. \u00a1Segunda intentona fallida!<\/p>\n<p>Volv\u00ed pues a la Residencia. A eso de las siete, a\u00fan de noche, llegu\u00e9 a mi cuarto. Es entonces cuando frag\u00fc\u00e9 el plan que resultar\u00eda finalmente exitoso. Al d\u00eda siguiente ir\u00eda en bici, en mi vieja Orbea. Mir\u00e9 el mapa, eran unos diez kil\u00f3metros, no siempre por las calles y carreteras m\u00e1s seguras para que un ciclista circulase de noche. Pero era una misi\u00f3n de un riesgo asumible para mi Orbea y yo, curtido en un <strong><a href=\"https:\/\/www.eibar.eus\/es\/home-es\">\u00c9ibar<\/a><\/strong> en el que, como un parque tem\u00e1tico de talleres y acci\u00f3n, nos hab\u00edamos preparado para todo.<\/p>\n<p>Por supuesto nunca se me pas\u00f3 por la cabeza tomar un taxi. De hecho, ahora que lo pienso, creo que descubr\u00ed la existencia de los taxis y los aviones m\u00e1s adelante, al acabar la Tesis Doctoral. En los a\u00f1os de becario, el camino de \u00c9ibar a Par\u00eds consist\u00eda en una combinaci\u00f3n de un determinado n\u00famero de trenes y autobuses. Por supuesto, las maletas en aquella \u00e9poca no ten\u00edan ruedas, \u00bfpara qu\u00e9? De hecho, m\u00e1s que maletas, m\u00e1s propias de los trabajadores inmigrantes, llev\u00e1bamos unos enormes bolsones flexibles de deporte llenos de ropa, libros, y alg\u00fan bocadillo.<\/p>\n<p>Ser estudiante vasco en Paris en la \u00e9poca nos hac\u00eda merecedores de un estatus especial. Por una parte, trabajando el franc\u00e9s y cuidando la dicci\u00f3n, pod\u00edamos pasar por franceses del suroeste. Por otra, al atravesar la frontera en Hendaya, asist\u00edamos at\u00f3nitos a los registros \u201caleatorios\u201d de la polic\u00eda aduanera espa\u00f1ola que siempre nos tocaban a nosotros. Est\u00e1bamos ya suficientemente educados en pol\u00edtica para saber que los algoritmos de selecci\u00f3n estaban basados en criterios f\u00e1ciles de identificar: joven, pelo m\u00e1s o menos largo, barba (no en mi caso, pues nunca consegu\u00ed tener una decente), vaqueros, zapatillas de deporte, chubasquero, bols\u00f3n o mochila al hombro\u2026<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-8115 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/ORBEA-AZUL-OSCURO.jpg\" alt=\"\" width=\"507\" height=\"490\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/ORBEA-AZUL-OSCURO.jpg 1308w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/ORBEA-AZUL-OSCURO-300x290.jpg 300w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/ORBEA-AZUL-OSCURO-1024x990.jpg 1024w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/ORBEA-AZUL-OSCURO-768x743.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 507px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 507\/490;\" \/>Pero mi Orbea azul oscuro, con manillar de corredor, cuadro de acero y sill\u00edn de piedra, viv\u00eda conmigo en Paris y aquello era un carro de combate imbatible, siempre preparado para la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cosa funcion\u00f3. Llegu\u00e9 a la cola del dichoso permiso de residencia antes de que abrieran el metro. Apenas hab\u00eda unas cincuenta personas esperando. Eran las cinco de la ma\u00f1ana y disfrut\u00e9 de una velada irrepetible que fue coronada con la renovaci\u00f3n de la preciada tarjeta.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a eso de las diez, radiante y mojado, pues llov\u00eda, pensando en aquellos que dicen que el perro es el mejor amigo del hombre. \u00a1Que equivocados est\u00e1n! \u00a1No es el perro, es la Orbea!<\/p>\n<p>Una larga cola nunca se olvida. Y lo peor nunca es la espera, sino los colones, que hacen que uno no pueda disfrutar distra\u00eddamente de la espera y que tenga que estar en alerta todo el rato. Los hay de varios tipos. Los que vienen en grupo, se colocan detr\u00e1s pero poco a poco te van envolviendo por los lados, para acabar delante, formado una bola que desv\u00eda la l\u00ednea de la original de la fila hasta dejarte un poco fuera\u2026 como en la conocida pr\u00e1ctica del \u201cpunto gordo\u201d, que en Dibujo T\u00e9cnico siempre garantizaba la tangencia. O el que, descaradamente, llegando desde atr\u00e1s, se planta entre los primeros, dispuesto a la bronca,\u00a0 sabiendo que en el peor de los casos acabar\u00e1 retrocediendo algunas posiciones, pero encontrando acomodo mucho m\u00e1s delante de lo que le corresponder\u00eda, pues siempre hay alg\u00fan flojo que le hace sitio por no discutir\u2026<\/p>\n<p>Muchos animales tambi\u00e9n tienen cola y no solo con funciones ornamentales. A los peces les sirven en su locomoci\u00f3n, a los gatos para mantener el equilibrio\u2026<\/p>\n<p>La similitud entre una y otra cola es obvia.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas que tanto se habla del virus me preguntaba: \u00bfLos virus tienen cola?<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n, m\u00e1s transcendente a\u00fan, es la cola que traer\u00e1 todo lo que est\u00e1bamos viviendo, \u00bfqu\u00e9 surco dejar\u00e1 en nuestras vidas?<\/p>\n<p>Hay quien piensa que cambiar\u00e1n los estilos de vida, y que en un futuro nos abrazaremos y besaremos menos, como ya pasa en muchos otros pa\u00edses, dejando esos gestos de afecto para el c\u00edrculo familiar m\u00e1s cercano. Pero hay tambi\u00e9n quien piensa que se nos acabar\u00e1 olvidando. Algunos dicen que incluso cambiar\u00e1n algunos h\u00e1bitos sociales como las terrazas desbordadas de gente en las que la gracia reside en el mogoll\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8114 aligncenter lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Larga-Cola_1.jpg\" alt=\"\" width=\"1370\" height=\"427\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Larga-Cola_1.jpg 1370w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Larga-Cola_1-300x94.jpg 300w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Larga-Cola_1-1024x319.jpg 1024w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Larga-Cola_1-768x239.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 1370px) 100vw, 1370px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1370px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1370\/427;\" \/>Yo soy de la opini\u00f3n de que alguno de los cambios que hemos vivido se nos quedar\u00e1. Al fin y al cabo, cuando uno descubre que el tiempo tiene unos usos que hasta ahora no hab\u00edamos descubierto, y que uno puede entretenerse tambi\u00e9n sin estar rodeado de una muchedumbre, es luego dif\u00edcil olvidarlo, como una larga cola.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n es qu\u00e9 conclusiones colectivas sacaremos de todo esto. \u00bfC\u00f3mo de larga ser\u00e1 la cola del impacto en nuestra econom\u00eda? \u00bfHabr\u00e1 tal vez negocios que ya nunca m\u00e1s abran, pues varios meses de par\u00f3n han supuesto un tiro de gracia para un \u00a0negocio que empezaba a caducar? Y a nivel de gobernanza de nuestro sistema de salud, \u00bfsacaremos alguna conclusi\u00f3n o simplemente nos conformaremos con defender, como siempre, que lo hemos hecho mejor que nadie? Y, despu\u00e9s de entrevistar a todos los cient\u00edficos del entorno sobre lo sucedido en los medios, \u00bfnos olvidaremos de ellos nuevamente?<\/p>\n<p>La memoria individual es menos vol\u00e1til que la colectiva. Cuando uno descubre lo que es una cola brutal esperando horas, ya nunca lo olvida. Al igual que muchas otras experiencias, queda en nuestra memoria. Hay quien dice que la vida, de hecho, no es m\u00e1s que un conjunto de vivencias. Sea como fuere, la memoria individual, aun tambi\u00e9n fugaz, condiciona nuestro futuro.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 saquemos algo positivo de todo esto, que ha sido m\u00e1s largo que la cola m\u00e1s larga que nunca hab\u00edamos experimentado hasta la fecha.<\/p>\n<p>El art\u00edculo original fue publicado en el diario DEIA el 2 de junio de 2020 y <strong><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/opinion\/tribuna-abierta\/2020\/06\/02\/larga-cola\/1042692.html\">puede descargarse desde este enlace<\/a><\/strong>, o <a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/LA-LARGA-COLA.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>en PDF desde aqu\u00ed<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo soy de la opini\u00f3n de que alguno de los cambios que hemos vivido se nos quedar\u00e1. 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