{"id":8614,"date":"2020-08-23T18:17:53","date_gmt":"2020-08-23T16:17:53","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=8614"},"modified":"2022-03-21T07:27:57","modified_gmt":"2022-03-21T06:27:57","slug":"solo-nos-queda-bailar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/solo-nos-queda-bailar\/","title":{"rendered":"Solo nos queda bailar"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>H<\/strong><strong>ace unos d\u00edas, la prensa se hac\u00eda eco de un fen\u00f3meno nuevo hasta la fecha, aunque el que ya se hubiera puesto de manifiesto a\u00f1os antes en los pa\u00edses de nuestro entorno, lo hac\u00eda ya esperable: en las \u00faltimas oposiciones, casi la mitad de los puestos de funcionario de profesores de Matem\u00e1ticas de Bachillerato han quedado vacantes. \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 pasando? Se trata de un escenario que habr\u00eda sido inconcebible apenas unos a\u00f1os atr\u00e1s. Y no deja de ser un hecho sorprendente en un pa\u00eds en el que el paro juvenil es una de las mayores amenazas.<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-8617 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Solo_nos_queda_bailar.jpg\" alt=\"\" width=\"641\" height=\"907\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Solo_nos_queda_bailar.jpg 848w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Solo_nos_queda_bailar-212x300.jpg 212w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Solo_nos_queda_bailar-724x1024.jpg 724w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Solo_nos_queda_bailar-768x1087.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 641px) 100vw, 641px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 641px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 641\/907;\" \/>La explicaci\u00f3n m\u00e1s inmediata est\u00e1 en el hecho de que el mercado de trabajo ofrece hoy oportunidades m\u00e1s atractivas a nuestros j\u00f3venes con una licenciatura de Matem\u00e1ticas, o disciplinas afines, las que constituyen el sector STEM (Science, Engineering, Technology and Mathematics \/ Ciencia, Ingenier\u00eda, Tecnolog\u00eda y Matem\u00e1ticas). Ya no es cierto que un joven con esos diplomas pueda aspirar a poco m\u00e1s que a ser profesor de Bachillerato, o de Universidad, con un poco de suerte, sino que hoy puede elegir entre una infinidad de oportunidades que se presentan por doquier en una sociedad que est\u00e1 cada vez m\u00e1s regida por los n\u00fameros, en la era del Big Data, de las grandes, gigantescas, masas de datos, y conducida por los ordenadores.<\/p>\n<p>El momento que vivimos es, sin duda, hist\u00f3rico. El ser humano acert\u00f3 cuando comenz\u00f3 a desarrollar las Matem\u00e1ticas para entender el mundo y estas lo han guiado en el dise\u00f1o de la sociedad global y altamente tecnol\u00f3gica en que vivimos. Las transformaciones se aceleran y la demanda de matem\u00e1ticos aumenta en todos los sectores. Toda empresa, sea cual sea el sector, aspira a tener uno o varios matem\u00e1ticos en plantilla para analizar datos, para afrontar la complejidad y su transici\u00f3n digital.<\/p>\n<p>Pero el \u00e9xito de las Matem\u00e1ticas por s\u00ed solo no explica esta situaci\u00f3n. Nuestra sociedad cambia y tambi\u00e9n las expectativas de nuestros j\u00f3venes que, tal vez, ya no se ven desempe\u00f1ando toda la vida la misma funci\u00f3n docente. La hasta ahora tan valorada estabilidad, en tiempos en que la sociedad avanza y se globaliza apresuradamente, puede tambi\u00e9n ser interpretada en clave de monoton\u00eda, de estancamiento. Y la vocaci\u00f3n, salvo en casos excepcionales, rara vez es suficiente para que el joven apueste por una profesi\u00f3n de por vida.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es parad\u00f3jica. Ahora que se necesitan m\u00e1s Matem\u00e1ticas que nunca en el proceso educativo, tenemos dificultades para reclutar profesores. Y cada vez es menos v\u00e1lido el que otros diplomados vayan a desempe\u00f1ar adecuadamente esa funci\u00f3n, pues las horas lectivas de Matem\u00e1ticas en esas otras carreras cayeron en picado desde que se implantaran las reformas del <em>modelo Bolonia<\/em>. De este modo, cuando el reto de mejorar y consolidar los resultados en Matem\u00e1ticas en las pruebas PISA estaba a\u00fan por culminar, el sistema empieza a flaquear en su flanco m\u00e1s importante: los maestros y profesores.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a ha sido tradicionalmente pa\u00eds de escasos consensos en educaci\u00f3n, de pol\u00edticas inestables, de debates con frecuencia est\u00e9riles, como el recientemente planteado en torno al <em>pin parental<\/em>, y esta nueva situaci\u00f3n nos pilla un poco por sorpresa y con pocos elementos de respuesta. \u00bfDe d\u00f3nde vamos a sacar a todos esos profesores que necesitamos? \u00bfEstamos dispuestos a mejorar a fondo las condiciones laborales y salariales ofrecidas para que quienes pueden trabajar en otros sectores opten por la docencia? \u00bfPodemos hacerlo para competir en la atracci\u00f3n de maestros y profesores en funci\u00f3n de la oferta y la demanda? \u00bfQu\u00e9 consecuencias tendr\u00e1 en el medio-largo plazo la escasez de profesores de Matem\u00e1ticas? \u00bfSe resentir\u00e1 la formaci\u00f3n en esa materia? \u00bfY nuestra competitividad como pa\u00eds?<\/p>\n<p>Es posible que todas estas cuestiones sean ya prioridad de las administraciones competentes, pero no es eso lo que percibe una sociedad acostumbrada a que la pol\u00edtica se haya convertido en ring para gladiadores y mercado de intereses, m\u00e1s que terreno para la reflexi\u00f3n y la administraci\u00f3n experta con la vista puesta en el futuro, con anticipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los profesionales de las Matem\u00e1ticas carecemos de capacidad para contribuir a erradicar el problema m\u00e1s all\u00e1 de lo que es nuestro \u00e1mbito de acci\u00f3n: nuestras clases, nuestra labor de tutores y mentores, de divulgadores, de investigadores, nuestros libros y art\u00edculos. Pero s\u00ed que podemos y debemos alertar del peligro de esperar in\u00fatilmente a que el problema se resuelva solo. \u00bfEs prudente esperar a que un cambio de ciclo haga que los matem\u00e1ticos sean de nuevo poco apreciados por el sector productivo, para que vuelvan a la vocaci\u00f3n docente, en la medida en que no les quede otro remedio? \u00bfCorremos el riesgo de perder competitividad en la liga internacional de los pa\u00edses y las naciones al carecer de maestros y profesores para formar a nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes en lo que es una de las materias m\u00e1s importantes del siglo XXI?<\/p>\n<p>Dicho eso, solo podemos seguir bailando, es decir ejerciendo nuestra profesi\u00f3n, con rigor y entrega, all\u00ed donde seamos requeridos. En nuestro caso, el viento nos ha llevado a Alemania, a Baviera en concreto, regi\u00f3n que apuesta fuertemente por reforzar su sistema educativo, sus universidades, su investigaci\u00f3n, en el \u00e1mbito de las STEM en particular, convencida en que en ese sector se juega buena parte de su futuro, incluido su liderazgo industrial, su sostenibilidad.<\/p>\n<p>Pero la <strong><a href=\"https:\/\/www.deusto.es\/cs\/Satellite\/deustoresearch\/es\/inicio\/transferencia-3\/fundacion-deusto\">Fundaci\u00f3n Deusto<\/a><\/strong> y la <strong><a href=\"http:\/\/www.uam.es\/UAM\/Home.htm?language=es\">Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/a><\/strong> sirven de cord\u00f3n umbilical, de v\u00ednculo para seguir interesados por lo que aqu\u00ed pasa y preocupados tambi\u00e9n por lo que deja de acontecer. Y pensando en clave vasca y europea, nuestros hijos y nietos merecen la mejor educaci\u00f3n. Ese ser\u00e1 un elemento que pronto se ver\u00e1 reflejado incluso en nuestra renta per c\u00e1pita. Un sistema que no es capaz de cubrir sus plazas de profesorado debe hacer algo m\u00e1s que volver a convocar a concurso las vacantes. Siempre quedar\u00e1 la soluci\u00f3n de emigrar, como ya han tenido que hacer muchos antes y como cada vez hacen quienes, deseosos de dar a sus hijos la educaci\u00f3n que merecen, y pueden ofrecer, eligen centros educativos en el extranjero. Pero los profesionales del ramo nos negamos a aceptar que sea la \u00fanica soluci\u00f3n posible. Queremos seguir bailando y hacerlo aqu\u00ed, con nuestra m\u00fasica, y no podemos dejar de advertir del riesgo de dar por bueno lo que a todas luces no lo es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe data-src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/98SO61FJemw\" width=\"645\" height=\"415\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" class=\"lazyload\" data-load-mode=\"1\"><\/iframe><\/p>\n<p>La pel\u00edcula <em>Solo nos queda bailar \/ And then we danced<\/em>, 2019, del director y guionista sueco <strong><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Levan_Akin\">Levan Akin<\/a><\/strong>, de origen georgiano, narra de manera magistral la historia de una escuela de danza tradicional georgiana de Tiflis, donde el baile es el s\u00edmbolo m\u00e1s emblem\u00e1tico de la cultura nacional, en la que la formaci\u00f3n art\u00edstica tiene aire militar.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula da a conocer, en paralelo, el drama vital de un aprendiz de bailar\u00edn de gran talento, pero heterodoxo en su expresi\u00f3n art\u00edstica. A trav\u00e9s del baile y de la convivencia con sus maestros y compa\u00f1eros, descubre su propia naturaleza, su homosexualidad, y la imposibilidad de desarrollar all\u00ed una vida y una carrera profesional plenas, libres de reproches, de censura, de agresiones. Es su propio hermano, con quien hab\u00eda compartido dormitorio desde la infancia en una familia modesta, su compa\u00f1ero fraternal y a la vez antag\u00f3nico, su ant\u00edtesis, prototipo del hombre fuerte y rudo, quien le abraza y le susurra al o\u00eddo: &#8220;Vete de Georgia. Aqu\u00ed no tienes nada que hacer&#8221;. La pel\u00edcula termina cuando el protagonista deja la escuela, cerrando la puerta tras de s\u00ed, tras una exhibici\u00f3n de maestr\u00eda \u00fanica, personal, en una tradici\u00f3n art\u00edstica que no estaba dispuesta a aceptar y dar por buena la armoniosa heterodoxia contempor\u00e1nea de su danza. Y al cerrar la puerta deja atr\u00e1s todo: sus or\u00edgenes, su familia, sus amigos, su tierra, para abrazar la libertad. De ah\u00ed el t\u00edtulo de la pel\u00edcula: <em>Solo nos queda bailar<\/em>.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 un d\u00eda el talentoso bailar\u00edn pueda volver a Tiflis, con su arte. Mientras, ser\u00eda bueno promover las transformaciones que nuestros sistemas educativos requieren.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo original fue publicado en el diario <strong>DEIA<\/strong> el 20 de agosto de 2020 y <strong><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/opinion\/tribuna-abierta\/2020\/08\/20\/queda-bailar\/1059489.html\">puede leerse en este enlace<\/a><\/strong> o descargarse <strong><a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Solo-nos-queda-bailar.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">en PDF desde aqu\u00ed<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n es parad\u00f3jica. 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