{"id":876,"date":"2013-07-15T11:40:59","date_gmt":"2013-07-15T11:40:59","guid":{"rendered":"\/enzuazua\/?p=876"},"modified":"2022-03-21T07:29:58","modified_gmt":"2022-03-21T06:29:58","slug":"puzzles-mentales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/puzzles-mentales\/","title":{"rendered":"Puzzles mentales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Poner orden, estructurar el caos, ha sido uno de los motores que ha impulsado el Pensamiento y la Ciencia en nuestra civilizaci\u00f3n. En ese empe\u00f1o, mientras cada uno de nosotros cultiva su propio jard\u00edn interior, buscando equilibrio y sosiego, la Ciencia camina con el ambicioso objetivo de una mejor comprensi\u00f3n del cerebro humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Europa ya ha identificado este tema como prioritario en su agenda de las grandes apuestas de la Ciencia a trav\u00e9s del \u201cHBP: The Human Brain Project\u201d. Estados Unidos lo ha hecho tambi\u00e9n a trav\u00e9s del proyecto \u201cBRAIN\u201d. El empe\u00f1o es noble y oportuno. Nos ayudar\u00e1 a entender mejor los cimientos de nuestra condici\u00f3n humana y tambi\u00e9n a tratar enfermedades cerebrales que cada vez nos afectan m\u00e1s. Se trata, en ambos casos, de \u00e1mbitos llenos de inc\u00f3gnitas, a pesar de los continuos avances que las Neurociencias proporcionan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exploraci\u00f3n del cerebro y el an\u00e1lisis de su funcionamiento s\u00f3lo puede llevarse a cabo de la mano de la Inform\u00e1tica, ciencia surgida de las Matem\u00e1ticas para apoyar al humano en las tareas de c\u00f3mputo que le exceden. En esta ocasi\u00f3n la tarea es m\u00e1s ambiciosa a\u00fan que la descodificaci\u00f3n del genoma humano, hist\u00f3rico proyecto completado con \u00e9xito en 2001. Como ya ocurri\u00f3 entonces, es m\u00e1s que probable que, llegados al final del proyecto, nos demos cuenta de que tras la primera cortina del cerebro que consigamos atravesar habr\u00e1 otras muchas, m\u00e1s opacas a\u00fan, que hasta entonces nos hab\u00edan resultado invisibles. Desvelar los misterios de nuestro cerebro necesitar\u00e1 del esfuerzo cient\u00edfico durante varias generaciones: No podr\u00eda ser de otro modo pues en \u00e9l est\u00e1n las claves de nuestra condici\u00f3n de humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Basta reparar en nuestra propia experiencia vital, observar nuestro funcionamiento, sereno y coherente unas veces, y menos otras, para tomar conciencia de la enorme complejidad de la tarea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacemos con una fuerte carga gen\u00e9tica que condicionar\u00e1 nuestro temperamento, est\u00e9tica, salud o esperanza de vida. Pero, afortunadamente, como nos ense\u00f1a la Epigen\u00e9tica, no somos del todo esclavos de esa herencia gen\u00e9tica, pues a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, del estilo de vida, podemos incidir en la activaci\u00f3n o desactivaci\u00f3n de los interruptores que determinar\u00e1n el modo \u00faltimo en que se despliegue ese ej\u00e9rcito de genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para desarrollar el irreemplazable proyecto de vivir, con nuestro mapa gen\u00e9tico, pero tambi\u00e9n con la posibilidad de crecer m\u00e1s all\u00e1 de lo que una lectura simplista del mismo permitir\u00eda predecir, nacemos dotados de un cerebro capaz de absorber y almacenar la informaci\u00f3n, las im\u00e1genes y sensaciones que iremos percibiendo a lo largo de nuestras vidas; un cerebro pl\u00e1stico, que aprende, que podemos tambi\u00e9n educar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las se\u00f1ales recibidas, fiel reflejo de las experiencias vividas, y el modo en que \u00e9stas se fijan en nuestro cerebro van conformando nuestra personalidad y constituyendo el bagaje de recursos con los que afrontamos los retos que la vida nos va presentando hasta que llega el momento de la \u00faltima reflexi\u00f3n que Bernardo Atxaga sintetiza de manera hermosa en el poema \u201cAdan eta bizitza\u201d (La vida seg\u00fan Adan). En \u00e9l, Adan, que se siente ya anciano y cansado se dirige a Eva para decirle que todos los sinsabores de la vida merecieron la pena pues: \u201c\u2026bizi izan duguna izan da, zentzurik nobleenean esanda, bizitza\u201d (\u2026hemos conocido lo \u00fanico que, noblemente hablando, puede llamarse vida.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que la informaci\u00f3n fruto de la experiencia de vida y de nuestra imaginaci\u00f3n empieza a llegar a nuestro cerebro, \u00e9ste emprende la ingente tarea de clasificar todos esos est\u00edmulos de manera coherente, tratando de completar un mapa en el que cada pieza ocupe su lugar para que el todo cobre sentido. La regla que nos gu\u00eda es simple, la del puzzle: Cada pieza ha de tener su lugar y uno s\u00f3lo, siendo el inconsciente el destino natural de las que puedan sobrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Realizamos esta inmensa tarea permanente e inconscientemente, bajo la hip\u00f3tesis que subyace de manera innata en nuestro instinto humano de que el mundo en el que hemos nacido es consistente, coherente consigo mismo, armonioso. Esta creencia nos resulta c\u00f3moda, incluso necesaria, para sobrevivir, pues s\u00f3lo en un entorno ordenado podemos encontrar un rinc\u00f3n c\u00f3modo, en el que nos sintamos seguros y as\u00ed alejar el miedo, el dolor y el desasosiego, donde podamos reproducirnos y compartir con los seres queridos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero pronto aprendemos, con frecuencia de manera traum\u00e1tica, que esa armon\u00eda perfecta es imposible. El dolor intenso, el miedo a un perro que nos ladra, un velatorio en el sal\u00f3n de casa, un incendio,\u2026 nos ense\u00f1an r\u00e1pido, de ni\u00f1os, que la vida, lejos de ser una historia apacible que puede ordenarse en un \u00e1lbum, al sumergirse en el caos, se parece m\u00e1s a un collage no exento de agujeros, rotos y tachones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed cada uno va pintando su propio Gernika interior. Tal vez esa sea una de las razones de la universalidad de esa obra de Picasso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a pesar de la tragedia que la obra pict\u00f3rica representa, pocas vidas caben en un s\u00f3lo Gernika. A poco que se prolongue, a medida que crecemos y maduramos, precisaremos coleccionar no uno sino varios \u00e1lbumes, de modo que cada experiencia, cada imagen, cada voz, encaje adecuadamente en el que m\u00e1s le corresponde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cerebro en su versatilidad aprende y aprendemos con \u00e9l. Por eso, a medida que crecemos, maduramos, envejecemos, no construimos los \u00e1lbumes ni los usamos de la misma manera. Hay quien se hace mayor contando historietas de cuando era ni\u00f1o como si aquellas que fueron coleccionadas en los primeros a\u00f1os hubiesen quedado mejor guardadas y catalogadas, como si los fuegos de los sucesivos Gernikas vividos en primera persona no los hubieran da\u00f1ado. Hay otros que, sin embargo, olvidan todo lo que no forma parte del pasado m\u00e1s inmediato como si se les hubiera quedado abierto el grifo de la memoria. Con el transcurso del tiempo nuestro cerebro cambia y tambi\u00e9n nuestra manera de ponerlo en valor, de utilizarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por si fuera poco, sea cual sea nuestro m\u00e9todo en la tarea de coleccionar y ordenar experiencias en el almac\u00e9n del cerebro, gran parte del proceso permanece fuera de nuestro control. Es en el sue\u00f1o cuando el cerebro celebra su akelarre, y liberado de las ataduras internas y externas de la vigilia, act\u00faa por cuenta propia quemando, transformando, maquillando y reordenando recuerdos a su antojo. A veces lo hace en hermosos sue\u00f1os, en otras mediante tormentosas pesadillas no exentas de significado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda las t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico por imagen permiten observar la actividad del cerebro, y el modo en que \u00e9ste va fijando contenidos en su memoria. As\u00ed sabemos que cuando el individuo adquiere el dominio de varias lenguas de ni\u00f1o, \u00e9stas se fijan en la misma zona del cerebro, mezcladas, mientras que las lenguas aprendidas en edades adultas ocupan nuevos espacios, compartimentos separados. Tal vez esto explique la diferente relaci\u00f3n de muchos de nosotros con el euskera, en funci\u00f3n del momento en que fuimos expuestos a esta lengua, primera para algunos, segunda para la mayor\u00eda, a\u00fan completamente ignorada por otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cerebro es sin duda alguna nuestro mejor aliado y tambi\u00e9n, a pesar de todos estos avances tecnol\u00f3gicos y cient\u00edficos, un gran desconocido. Desvelar sus misterios o, simplemente, contemplar el espont\u00e1neo funcionamiento del nuestro propio, es un ejercicio de contemplaci\u00f3n que merece la pena ahora que, por fin, llega nuestro verano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa es segura, como dijo Sigmund Freud (1856-1939), \u201cCualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sue\u00f1os ser\u00eda tomado por loco\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2013\/07\/15\/opinion\/columnistas\/matemanias\/puzles-mentales\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Art\u00edculo publicado<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poner orden, estructurar el caos, ha sido uno de los motores que ha impulsado el Pensamiento y la Ciencia en nuestra civilizaci\u00f3n. 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