{"id":8770,"date":"2021-02-13T15:24:54","date_gmt":"2021-02-13T14:24:54","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=8770"},"modified":"2022-03-21T07:27:55","modified_gmt":"2022-03-21T06:27:55","slug":"veo-veo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/veo-veo\/","title":{"rendered":"Veo, veo"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El \u201cveo veo\u201d es un t\u00edpico juego para disfrutar sobre todo con y entre ni\u00f1os. Permite adem\u00e1s desarrollar la capacidad de observaci\u00f3n y el alfabeto. Conviene, eso s\u00ed, elegir primero el idioma, pues de lo contrario podr\u00eda llevar a alg\u00fan malentendido.<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo la an\u00e9cdota que contaba un viejo amigo de la familia de Soraluze, hace muchos a\u00f1os. Jugaban en la cuadrilla al veo-veo, ya de adultos, al parecer en alg\u00fan bar o restaurante. Uno de los participantes eligi\u00f3 una palabra que empezaba por \u201cm\u201d. Los dem\u00e1s no consiguieron acertar. Cuando ya se rindieron, el vencedor, satisfecho, desvel\u00f3 de lo que se trataba. Era \u201cmakailaua\u201d, con \u201cm\u201d de bacalao. Jugaban en euskera, claro, el idioma predominante en aquella \u00e9poca, el que mejor conoc\u00edan. La mezcla de la riqueza dialectal de nuestra lengua, y la creatividad ortogr\u00e1fica del h\u00e1bil jugador hizo posible una victoria segura.<\/p>\n<p>El \u201cveo veo\u201d es m\u00e1s f\u00e1cil de jugar de ni\u00f1os, cuando nuestra percepci\u00f3n del mundo es un poco m\u00e1s simple, los colores que se distinguen son los b\u00e1sicos, el alfabeto es m\u00e1s limitado y los objetos en los que reparamos tambi\u00e9n. En edad adulta empieza a ser mucho m\u00e1s dif\u00edcil jugar con garant\u00edas. En realidad, conocemos y utilizamos muy pocas de las palabras que contiene el diccionario. Alguien con unos conocimientos un poco m\u00e1s exhaustivos podr\u00eda utilizar t\u00e9rminos menos frecuentes que el resto de los jugadores no podr\u00eda ni imaginar, haciendo imposible acertar. Tambi\u00e9n ser\u00eda muy dif\u00edcil jugar si el contendiente bajase a los detalles m\u00e1s sutiles como puede ser una mota de polvo posada sobre el cristal de la ventana y que el sol ilumina, o el peque\u00f1o defecto en la junta de los azulejos.<\/p>\n<p>En realidad, nuestra capacidad de ver cambia a lo largo de nuestra vida. Y no s\u00f3lo por una cuesti\u00f3n de dioptr\u00edas, o el cansancio de la vista, que tambi\u00e9n, sino por el nivel de detalle que nuestro cerebro puede procesar.<\/p>\n<p>Las vivencias, la especializaci\u00f3n de cada individuo, su formaci\u00f3n, profesi\u00f3n y destreza contribuyen a que unos vean m\u00e1s que otros o que vean cosas diferentes. Al fin y al cabo lo que vemos o creemos ver es un reflejo de la realidad que tenemos frente a nosotros, el resultado de un proceso complejo que se desarrolla en nuestro cerebro sin que nosotros seamos capaces de dirigirlo. Cada humano, con su irrepetible cerebro, ve distinto. Somos nosotros y nuestras circunstancias, como dijo <strong><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jos%C3%A9_Ortega_y_Gasset\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ortega y Gasset<\/a><\/strong>, en efecto, y vemos desde esa atalaya en la que s\u00f3lo hay un asiento, el de cada uno, personal e intransferible.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8774 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Ortega.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 300\/168;\" \/>El buceador experto es, por ejemplo, capaz de identificar en el fondo del mar peces y otros seres vivos en reposo, camuflados, en su guarida, que pasar\u00edan completamente inadvertidos para un ba\u00f1ista cualquiera, al igual que quien est\u00e1 entrenado a la observaci\u00f3n de la fauna o la flora puede percibir a gran distancia detalles que para los dem\u00e1s son imperceptibles, distinguiendo especies de \u00e1rboles o aves.<\/p>\n<p>Todos vivimos en el mismo espacio-tiempo, en un mundo en el interactuamos, pero en el que cada uno tiene una percepci\u00f3n bien distinta de la realidad. Se podr\u00eda discutir si la realidad es \u00fanica o m\u00faltiple. Pero tal vez sea m\u00e1s \u00fatil no hacerlo y aceptar que, siendo \u00fanica, es tan compleja, como un fractal multicolor, como un cristal de casi infinitas caras, haciendo posible que cada uno tenga una percepci\u00f3n personal distinta de esa realidad \u00fanica que nos envuelve.<\/p>\n<p>Eso tiene un impacto en los detalles de la vida cotidiana, en gran medida intranscendentes. Sin embargo, en otros \u00e1mbitos mucho m\u00e1s relevantes esa diferente percepci\u00f3n puede conducir a situaciones mucho m\u00e1s complicadas.<\/p>\n<p>En estos meses el COVID es el tema recurrente y, en particular, el aumento del n\u00famero y ritmo de contagios cada vez que la ola se encrespa. Sin duda alguna, muchas de las infecciones se producen en situaciones dif\u00edciles de evitar, como es el caso de quienes han de cuidar de los enfermos infectados. Pero en otras se dan, simplemente, porque nos metemos ingenua e inconscientemente directos en la caverna del virus. Si los virus fuesen part\u00edculas flotantes luminosas f\u00e1cilmente perceptibles, como peque\u00f1os monstruos volantes visibles, seguro que ser\u00edamos m\u00e1s cautos a la hora de entrar y permanecer en los lugares de mayor riesgo de infecci\u00f3n. En este \u00e1mbito no se aplica eso de que \u201cojos que no ven, coraz\u00f3n que no siente\u201d. M\u00e1s bien al contrario, es el no ver lo que nos hace m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>Creemos vivir en la alternancia regular del d\u00eda y la noche. Somos capaces de distinguir la diferente luminosidad de los d\u00edas, en funci\u00f3n de la meteorolog\u00eda. Tambi\u00e9n somos capaces de diferenciar las noches m\u00e1s oscuras de las que se iluminan con la intensidad de la Luna y las estrellas. Pero olvidamos con demasiada frecuencia que, a plena luz del d\u00eda, en nuestra realidad m\u00e1s cercana, compartimos el espacio con elementos invisibles que pueden determinar repentinamente nuestro devenir.<\/p>\n<p>El COVID no es nuestra primera experiencia en este terreno. Experimentamos situaciones an\u00e1logas en la d\u00e9cada de los ochenta cuando la nube radioactiva de Chern\u00f3bil pas\u00f3 sobre nosotros o cuando el SIDA se propag\u00f3 en el contacto interpersonal de un modo hasta entonces desconocido. Tambi\u00e9n, durante d\u00e9cadas, muchos de los edificios que frecuent\u00e1bamos estaban recubiertos de placas de amianto en cuyo riesgo cancer\u00edgeno no reparamos.<\/p>\n<div id=\"attachment_8778\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-8778\" class=\"wp-image-8778 lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Capitolio.jpg\" alt=\"\" width=\"540\" height=\"260\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Capitolio.jpg 757w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Capitolio-300x144.jpg 300w\" data-sizes=\"(max-width: 540px) 100vw, 540px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 540px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 540\/260;\" \/><p id=\"caption-attachment-8778\" class=\"wp-caption-text\">El Capitolio de Washington<\/p><\/div>\n<p>Hace unos d\u00edas asist\u00edamos at\u00f3nitos al asalto del Capitolio de Washington. A muchos de nosotros nos record\u00f3 el del Congreso de los Diputados de Madrid del 23F de 1981. Tan chusquero uno y otro, ambos hicieron que sinti\u00e9ramos peligrar nuestra precaria y preciada estabilidad.<\/p>\n<p>La \u00fanica explicaci\u00f3n posible de esos eventos es que en la misma sociedad convivimos personas que vemos y vivimos realidades completamente distintas.<\/p>\n<p>Cada vez nos relacionamos con redes m\u00e1s amplias de personas, pero con un contacto crecientemente remoto. Casi todos somos capaces de apreciar la belleza de una estrella fugaz. Pero tenemos dificultades crecientes para acordar aspectos b\u00e1sicos de nuestra sociedad como puede ser el sistema educativo del que nos queremos dotar o pol\u00edticas fiscales fundamentales para garantizar el sustento de nuestro estado del bienestar.<\/p>\n<p>La realidad es crecientemente compleja y se polariza de manera distinta a los ojos de cada persona. La pretensi\u00f3n de que seamos capaces de acordar una percepci\u00f3n com\u00fan \u00fanica se antoja cada vez m\u00e1s remota. A la vez, necesitamos de consensos b\u00e1sicos m\u00e1s que nunca. Pero los frentes del negacionismo se multiplican, basados en una estrategia de pensamiento infalible: En ausencia de evidencias y argumentos, la raz\u00f3n puede muy bien ser el \u201cporque s\u00ed\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 no?<\/p>\n<p>Cada humano tiene si dosis de locura. A veces los locos marcan el camino que posteriormente recorrer\u00e1n los sabios, como se\u00f1al\u00f3 el pol\u00edtico, diplom\u00e1tico y escritor italiano <strong><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Carlo_Dossi\">Carlo Dossi<\/a><\/strong> hace ya m\u00e1s de un siglo. Pero resulta preocupante ver c\u00f3mo \u00e9sta a veces se aglomera en hordas que nos empujan al abismo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-8775 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Dossi_1.jpg\" alt=\"\" width=\"542\" height=\"178\" data-srcset=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Dossi_1.jpg 848w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Dossi_1-300x98.jpg 300w, https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Dossi_1-768x252.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 542px) 100vw, 542px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 542px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 542\/178;\" \/>El COVID, gran protagonista de nuestros d\u00edas, ha sacado a relucir algunos de nuestros instintos m\u00e1s b\u00e1sicos y durables, como es el que, cuando la cola es larga, la tentaci\u00f3n de colarse es grande. Se ha visto con las vacunas. Dif\u00edcil elegir entre re\u00edr y llorar. Pero sin duda prueba de que la naturaleza humana cambia mucho m\u00e1s lentamente que la ropa que vestimos o las bicicletas en las que circulamos. Nos recuerda tambi\u00e9n otra de las famosas frases de Dossi: \u201c\u00bfQu\u00e9 es la honestidad sino el miedo a la prisi\u00f3n?\u201d<\/p>\n<p>Tal vez nuestra \u00faltima esperanza resida en la cultura, en que cada vez sean m\u00e1s los individuos informados y formados, que tengan criterio cr\u00edtico propio, menos manipulables, m\u00e1s creativos y aut\u00f3nomos. Pero no es f\u00e1cil, pues la informaci\u00f3n que recibimos, el mimbre con el que hemos de formar nuestra capacidad de ver y formar nuestro propio criterio, cada vez est\u00e1 m\u00e1s h\u00e1bilmente enlatada y dirigida por intereses pol\u00edtico-econ\u00f3micos menos identificables y m\u00e1s intricados.<\/p>\n<p>Ante la complejidad del mundo que contemplamos es f\u00e1cil echar de menos aquella \u00e9poca en la que pod\u00edamos jugar al \u201cveo veo\u201d, cuando nuestro mundo era simple, constituido solo por las personas m\u00e1s cercanas, los objetos m\u00e1s sencillos y los colores m\u00e1s b\u00e1sicos.<\/p>\n<p>Pero el reto del humano es precisamente el contrario: Avanzar hacia el final de nuestras vidas con un pensamiento cada vez m\u00e1s complejo, intentando contribuir a que el futuro sea mejor que el presente. Nuestros antepasados cumplieron su parte sobresalientemente. \u00bfLo conseguiremos nosotros?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El texto original fue publicado el martes 9 de febrero de 2021 en el diario <strong>DEIA<\/strong> y puede descargarse <a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/veo-veo-2.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>en PDF desde este enlace<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante la complejidad del mundo que contemplamos es f\u00e1cil echar de menos aquella \u00e9poca en la que pod\u00edamos jugar al \u201cveo veo\u201d, cuando nuestro mundo era simple, constituido solo por las personas m\u00e1s cercanas, los objetos m\u00e1s sencillos y los colores m\u00e1s b\u00e1sicos.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":8771,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[642,641],"class_list":["post-8770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-beyond-math","tag-covid","tag-veo-veo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8770"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8782,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8770\/revisions\/8782"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8771"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}