{"id":9504,"date":"2011-06-09T13:13:27","date_gmt":"2011-06-09T11:13:27","guid":{"rendered":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/?p=9504"},"modified":"2025-01-20T19:59:30","modified_gmt":"2025-01-20T18:59:30","slug":"las-matematicas-de-la-suerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/las-matematicas-de-la-suerte\/","title":{"rendered":"Las Matem\u00e1ticas de la suerte"},"content":{"rendered":"<p><strong>Enrique Zuazua | 09.06.2011. <\/strong>Los humanos nos distinguimos del resto de las especies por nuestra capacidad para desarrollar lenguajes de comunicaci\u00f3n y para construir un tejido matem\u00e1tico o, de manera m\u00e1s general, cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico, que nos permita avanzar, progresar, vivir m\u00e1s, con mejor salud, comunicarnos con m\u00e1s facilidad\u2026<\/p>\n<p>Cuando no entendemos un fen\u00f3meno de la naturaleza o de cualquier otro \u00e1mbito (relaciones humanas, pol\u00edtica, econom\u00eda, tecnolog\u00eda\u2026) nos conformamos con ponerle nombre y calificarlo como propio de la buena o mala suerte, de rareza. Nos referimos as\u00ed a aquellos eventos que se producen con poca frecuencia, cuya probabilidad de que acontezcan o se repitan es peque\u00f1a. Pero poner nombre a las cosas es tambi\u00e9n dejar para m\u00e1s tarde la tarea de su definici\u00f3n. Es abrir una nueva entrada en blanco en el diccionario y a la vez formular un nuevo jerogl\u00edfico: \u00bfC\u00f3mo? \u00bfPor qu\u00e9? A medida que vamos aplicando el m\u00e9todo cient\u00edfico y avanzando en su desarrollo, el \u00e1mbito en el que todo se lo fiamos a la suerte decrece, se achica y contrae. Seg\u00fan se hace la luz del potente faro de la Ciencia, la oscuridad del azar retrocede. Lo dec\u00eda el gran Leonardo da Vinci (1452-1519): \u00abNo hay certidumbre donde no se pueda aplicar el m\u00e9todo matem\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<p>Hace siglos los tsunamis o los eclipses se consideraban como manifestaciones de la furia de los dioses. Hoy sabemos que son fen\u00f3menos naturales con una causa conocida y consecuencia de los efectos en cascada de otros, de manera explicable. Los tsunamis son producidos por los terremotos y estos a su vez son fruto del natural ajuste entre las diferentes placas que conforman nuestro planeta. La simple superposici\u00f3n de las trayectorias de los astros, planetas y sat\u00e9lites en el regular movimiento de cada uno de ellos en nuestro sistema solar produce los eclipses del mismo modo que, a veces, la cabeza del de enfrente nos impide ver la pel\u00edcula en el cine.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas, Euskadi vive un tsunami sociol\u00f3gico, que no exclusivamente pol\u00edtico. Podr\u00eda considerarse fruto del azar o de la suerte (buena o mala, seg\u00fan quien lo vea) pero sin duda tiene, como los tsunamis, un origen cercano e identificable. Hay quien le echa la culpa al Tribunal Constitucional, como si el poner puertas en el campo fuese a determinar los pasos del mendizale. En la pr\u00e1ctica es poco lo que puede dejarse en manos de la suerte. Muchos de los grandes sabios se han referido a los limitados efectos de la misma. Oteiza y Chillida sol\u00edan decir que lo de la inspiraci\u00f3n est\u00e1 muy bien pero que conviene que te pille en el taller trabajando. Seguro que nuestros grandes cocineros opinan lo mismo. Fue Thomas Alva Edison (1847-1931) quien dijo que el genio es 1% de inspiraci\u00f3n y 99% de transpiraci\u00f3n. La visi\u00f3n, el proyecto, la pasi\u00f3n, la generosidad, el trabajo bien hecho, sostenido, durante grandes intervalos temporales es el que da su fruto. Los cient\u00edficos lo sabemos bien, y en todos los dem\u00e1s \u00e1mbitos profesionales, tambi\u00e9n. El \u00abeureka\u00bb necesita ser cultivado cada d\u00eda pues la suerte suele visitar con m\u00e1s frecuencia a quien m\u00e1s practica y entrena.<\/p>\n<p>Pero a pesar de que mucho de lo que nos rodea puede ser explicado y entendido, hay fen\u00f3menos genuinamente complejos, tanto que a veces parecen azarosos. La teor\u00eda del caos se refiere a ellos: \u00abUna mariposa se echa a volar en R\u00edo de Janeiro y en Euskadi se produce un hurac\u00e1n\u00bb. Un ejemplo: la central nuclear construida al borde del mar en Fukushima acaba en desastre pues las placas tect\u00f3nicas se encaprichan de solaparse frente sus costas. Por cierto, los vascos a\u00fan tenemos pendiente qu\u00e9 hacer con el hormig\u00f3n de la hermosa cala de Lemoiz\u2026<br \/>\nAs\u00ed, a veces, la complejidad de los fen\u00f3menos y sus interrelaciones se nos escapa hasta el punto que percibimos azar. Pero eso no quiere decir que no haya un orden, una raz\u00f3n. Simplemente que a\u00fan no hemos sido capaces de descifrar los mecanismos subyacentes. Es lo que le pasaba al insecto infinitamente plano: \u00e9rase una vez un escarabajo infinitamente plano. No percib\u00eda que hubiese tercera dimensi\u00f3n, la altura. El solo ve\u00eda el plano del suelo, pues sus ojos eran infinitamente planos y no ten\u00eda cuello que le permitiese levantar la cabeza del nivel del suelo. Las gotas de lluvia, al caer al suelo ante \u00e9l, le parec\u00edan eventos inexplicables, milagrosos, surg\u00edan de la nada, sin raz\u00f3n aparente. Por mucho que lo intentaron sus amigos, que eran insectos normales tridimensionales, no consigui\u00f3 nunca entender que hab\u00eda una tercera dimensi\u00f3n y que las gotas de agua ca\u00edan de las nubes, por el efecto de la fuerza de la gravedad. Ya lo dec\u00eda Prot\u00e1goras de Abdera (485 adC-411 adC) en la antigua Grecia: \u00abLa medida de todas las cosas es el hombre\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir, entendemos el mundo a trav\u00e9s de nuestro propio cuerpo-mente y somos pues esclavos de nuestras limitaciones salvo en esas escasas ocasiones en las que se produce el \u00abeureka\u00bb. Por cierto, la palabra \u00abeureka\u00bb se parece a \u00abeuskera\u00bb y tal vez esta lengua minorizada y a\u00fan marginal incluso en muchos rincones de nuestra tierra tenga algo que ver con el tsunami sociol\u00f3gico al que antes nos refer\u00edamos. \u00bfTal vez se est\u00e9 acercando el d\u00eda en que los posicionamientos honestos, rigurosos y comprometidos frente al euskera, ya sean a favor o en contra, se conviertan en un tema decisivo en nuestra pol\u00edtica?<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed es cierto es que el mundo avanza caminando sobre la fina arista que genera la eterna pugna entre lo posible e imposible, entre lo probable y lo raro.<br \/>\nDe hecho, en la naturaleza hay fen\u00f3menos que son intr\u00ednsecamente indeterministas, azarosos y que tienen como funci\u00f3n principal aumentar las posibilidades de supervivencia de nuestra especie. \u00abDios los cr\u00eda y ellos se juntan\u00bb, se suele decir. Este azoroso comportamiento humano al que el dicho alude se trata de un buen ejemplo de lo que se denomina el \u00abmovimiento browniano\u00bb (en honor del bot\u00e1nico escoc\u00e9s Robert Brown (1773-1858)), uno de los tres temas que abord\u00f3 Albert Einstein en su Annus Miravillis 1905. Al fin y al cabo, los seres humanos representamos sobre la tierra una compleja pieza de teatro que nunca acaba. Lo mismo que cada part\u00edcula de polvo, iluminada por la luz, nos desvela su trayectoria alocada, igual nos movemos cada uno de nosotros. Pero esas mismas part\u00edculas que individualmente parecen descerebradas, en su conjunto conforman nubes que se mueven y expanden difundi\u00e9ndose y as\u00ed se va forjando la historia de los pueblos que habitamos el planeta. El primer instinto de cada uno de ellos es el de no perecer por subjetivo y borroso que pueda resultar en el \u00e1mbito de la sociolog\u00eda el concepto de \u00abpersistencia\u00bb.<\/p>\n<p>Las Matem\u00e1ticas se adentran en el terreno del azar a trav\u00e9s de la probabilidad y la estad\u00edstica aunque, lamento si defraudamos a alguien, no tienen una respuesta v\u00e1lida para cada caso sino en promedio. Los que busquen una soluci\u00f3n para su caso particular tendr\u00e1n que seguir acudiendo a los adivinadores que, para mi sorpresa, hace poco descubr\u00ed que ahora act\u00faan en directo por televisi\u00f3n a cambio de un sablazo en la llamada de tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Las leyes de los grandes n\u00fameros nos dicen que en promedio los eventos se distribuyen seg\u00fan las famosas \u00abcampanas de Gauss\u00bb (Carl Friedrich Gauss, 1777-1855). Afortunadamente, son muchos los aspectos que intervienen en el sentimiento de satisfacci\u00f3n de cada uno de nosotros, de modo que siempre cabe esperar que si en alg\u00fan criterio hemos quedado en la cola de la campana, seg\u00fan otro estemos en la cumbre\u2026 No son pocos los poderosos que hemos visto caer en estos \u00faltimos a\u00f1os por asuntos relacionados con su desordenada vida sentimental, por ejemplo. Por el contrario, las sonrisas m\u00e1s generosas de los ni\u00f1os a veces las podemos ver en los poblados m\u00e1s pobres de \u00c1frica.<\/p>\n<p>Las Matem\u00e1ticas nos permiten, pues, estimar los promedios, la esperanza de vida, por ejemplo, y no la imprevisible duraci\u00f3n de la de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Pero incluso la ciencia actual tiene sus l\u00edmites a la hora de explicar y entender nuestro entorno. Fue el genial Kurt G\u00f6del (1906-1978) el que prob\u00f3 los dos Teoremas de Indecibilidad que le hicieron famoso en 1931, cuando apenas ten\u00eda 25 a\u00f1os. Vienen a decir que en toda construcci\u00f3n axiom\u00e1tica recursiva consistente, como son las matem\u00e1ticas actuales, siempre habr\u00e1 enunciados que sean indemostrables. Podr\u00edamos resumirlo diciendo que, por mucho que nos esforcemos, siempre habr\u00e1 hechos inexplicables. Otro de los l\u00edmites conocidos para la ciencia es el del Principio de Incertidumbre de la Mec\u00e1nica Cu\u00e1ntica de Werner Heisenberg (1901-1976), que nos indica que los principios de la F\u00edsica Cl\u00e1sica ya no son v\u00e1lidos a la escala cu\u00e1ntica: Cuanto m\u00e1s conocemos de la posici\u00f3n de una part\u00edcula, menos podemos decir de su velocidad. Es algo as\u00ed como el principio seg\u00fan el cual \u00ablos \u00e1rboles impiden ver el bosque\u00bb. Si nos fijamos en el hermoso detalle de cada \u00e1rbol, la textura de su tronco, ramas y hojas, podemos perder la perspectiva del bosque.<\/p>\n<p>Pero a pesar de este complejo laberinto de azares y determinismos, que suponen un fascinante reto para la ciencia, el ser humano es testarudo y se empe\u00f1a en vivir en la superficie del planeta forjando su presente y futuro a base de voluntad, sentimientos, pasi\u00f3n, esfuerzo y colaboraci\u00f3n. Una frase en la c\u00fapula de uno de los nuevos edificios de la reci\u00e9n estrenada Plaza Euskadi de Bilbao lo resume muy bien: \u00abEzina ekinez egina\u00bb. Que viene a ser algo as\u00ed como \u00abforjando lo imposible\u00bb. \u00a1En eso somos expertos! Sigamos as\u00ed.<\/p>\n<p>_<\/p>\n<p>Art\u00edculo originalmente publicado el 09.06.2011 en Noticias de Noticias de Gipuzkoa-k argitaratua: <a href=\"https:\/\/cmc.deusto.eus\/enzuazua\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/EZuazua_11jun2011_gipuzkoa_nabarralde.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Descargar art\u00edculo<\/a> (PDF) || <a href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/las-matematicas-de-la-suerte\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Leer el art\u00edculo en Nabarralde, Noticias de Gipuzkoa-k argitaratua<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Zuazua | 09.06.2011. 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